Praga será una de las rivales de Madrid para hacerse con los Juegos Olímpicos de 2016 después de aprobar hoy el Pleno de su ayuntamiento la candidatura para los Juegos de ese año, además del compromiso de intentarlo también, de no ganar su opción, en 2020 y 2024.

 

El COI elegirá en 2008 un grupo de cinco pretendientes a los Juegos de 2016, mientras que el vencedor será conocido en octubre de 2009
La propuesta fue aprobada con 50 votos a favor y siete abstenciones, por lo que el país centroeuropeo tendrá ahora hasta septiembre para entregar su solicitud oficial al Comité Olímpico Internacional (COI).

 

El COI elegirá en 2008 un grupo de cinco pretendientes a los Juegos de 2016, mientras que el vencedor será conocido en octubre de 2009 durante la asamblea de Copenhague.

Conservadores y socialdemócratas, con mayoría en la alcaldía, apoyaron un proyecto en el distrito de Letnany cuyo coste de organización se estima en 4.768 millones de euros, y de los cuales se derivarían unos ingresos directos de 2.319 millones de euros.

El Estado checo tendrá que aportar esa diferencia, que se considera será compensada por el efecto macroeconómico de los Juegos, de los que se esperan unos ingresos netos para las arcas públicas de 3.210 millones de euros.

El superávit final se calcula en 877 millones de euros, según un estudio presentado a los ediles.

Pocas posibilidades

El pleno praguense aprobó asimismo la fundación, junto con el Comité Olímpico Checo, de la agrupación "Praga olímpica" para sacar adelante los preparativos que conlleva el concurso internacional.

Pavel Bem, alcalde la ciudad, señaló como "altamente improbable" que Praga se alce con el éxito en 2016
Pavel Bem, alcalde la ciudad, señaló como "altamente improbable" que Praga se alce con el éxito en 2016, dado que en el 2012 los Juegos se celebrarán en Londres, pero vio realista triunfar con la candidatura en el 2020 o 2024.

Madrid, Tokio, Río de Janeiro, Los Ángeles o Chicago y Doha figuran entre las aspirantes para 2016.

El distrito de Letnany, al noreste de la capital, dispone de superficie suficiente para convertirse en centro de la actividad olímpica, según los estudios urbanísticos realizados.

Tras los Juegos, esta infraestructura podría dedicarse a un campus universitario, precisó Bem.