Paz Herrera: "Daré parte del premio al amigo Montoro, aunque no me sopló ninguna pregunta"

La 'superwoman' de 'Pasapalabra', Paz Herrera.
La 'superwoman' de 'Pasapalabra', Paz Herrera.
Telecinco

Desde hace un tiempo era la concursante más longeva de la historia de Pasapalabra (Telecinco). El pasado martes, y tras 87 programas consecutivos, Paz Herrera, una arquitecta cántabra de 53 años, se proclamaba además ganadora de los 1.310.000 euros acumulados en el bote del programa y se despedía de un espacio en el que su participación, confiesa, ha sido más larga que algunos de los trabajos que ha tenido.

¿Cómo lleva ser una millonaria no anónima?

Hubiera preferido que no se hubiera enterado nadie. La popularidad abruma, aunque me imagino que será cuestión de unos días y que luego todo se calmará.

¿Ha calculado ya cuánto le quedará del premio tras pagar Hacienda?

No, no sé aún qué parte tendré que darle al amigo Montoro quien, por cierto, no me ha soplado ninguna pregunta. Es curioso porque hasta ahora Hacienda no se acordaba casi de mí y me dejaba para el año siguiente a la hora de enviarme la devolución. Me temo que ahora sí me tendrá en cuenta.

No tiene ni móvil, ni coche. Tras su victoria, ¿abandonará la austeridad?

No. Y espero no volverme loca comprando cosas. Puedo necesitar un coche una vez al año, pero también necesito una vez al año ir en avión y no me compro uno.

Ha dicho que no sabe cómo vive un millonario, ¿cree que le cambiará mucho la vida?

No me va a cambiar la vida casi en nada. De hecho, creo que el dinero no me lo voy a gastar sino que lo guardaré para tener una jubilación tranquila. Como mucho, me compraré una casa en mi pueblo.

¿Seguirá trabajando?

De momento, sí. Soy arquitecta, autónoma, y ahora mismo tengo unos pocos clientes. La verdad es que el trabajo prácticamente ha desaparecido en los últimos años y llevaba tiempo con más gastos que ingresos. Seguía dada de alta y comiéndome los ahorros por no tirar la toalla y apuntarme al paro. El premio, por eso, es seguridad.

Durante meses ha pasado las tardes en Pasapalabra. Sentiría ya el plató como su oficina...

Sí, pero una oficina muy divertida porque allí se pasa muy bien. Venía los martes a Madrid y me iba los viernes. Es una rutina que voy a echar de menos porque he hecho amigos en el programa. ¡He tenido trabajos que me han durado menos que esto!

¿Y cómo es el trabajo de concursante?

Es cansado. Y puede ser estresante dependiendo del temperamento de cada uno. Hay compañeros con los que he concursado y que se han puesto muy nerviosos. La reacción de cada persona ante las cámaras es diferente y nunca sabes cómo será hasta que lo pruebas. Yo soy tranquila y eso ha jugado a mi favor.

Incluso en el último programa, tras saberse ganadora, se mantuvo más serena que muchos de sus compañeros.

La serenidad en un concurso como este es el 50%. No creo que tenga más conocimientos que personas contra las que he jugado: todos pasamos el mismo casting, que es muy riguroso. Pero en Pasapalabra es muy importante la gestión del tiempo y el ser rápido. La tranquilidad es fundamental.

¿Cómo se prepara uno para un programa como Pasapalabra?

Yo no me preparé de ninguna manera. Repasé las capitales del mundo porque los encargados del casting ya nos advirtieron de que solían caer y desde que estudié Geografía, han cambiado países y capitales. Pero no me he estudiado el diccionario, como dicen algunos. Sé cosas porque soy muy mayor. Y, además, tengo buena memoria. He leído mucho y me gusta saber el significado de las palabras: si escucho una que no conozco no respiro hasta saber qué significa.

Antes de ir al programa, ¿cuántos quesitos acostumbraba a ganar en el Trivial?

Pues, todos. Siempre gano al Trivial. Con el Scrabble, que es otro juego que me gusta mucho, me pasa lo mismo. Por eso hace siglos que no juego: nadie quiere jugar conmigo. Además, soy de los que no tienen piedad, ¡voy a ganar!

¿Ya era tan aplicada de pequeña?

Sacaba sobresaliente en casi todas las asignaturas, era una 'repelente niño Vicente'. No necesitaba casi empollar porque memorizaba con facilidad las lecciones. Eso me vino fatal en la Universidad: estaba acostumbrada a no dar ni clavo y en la carrera, donde tienes que trabajar por tu cuenta además de ir a clase, me dieron un buen palo: el primer año, en junio, solo aprobé Dibujo.

Biografía

Nació en Puente San Miguel (Cantabria) hace 53 años. Es arquitecta y trabaja en cálculo de estructuras. Hace 17 años participó en el concurso Saber y Ganar, donde obtuvo medio millón de pesetas. El martes 27 de mayo ganó el bote de Pasapalabra.

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