Miembros de la Cruz Roja durante las labores de búsqueda de Yeremi en la localidad de Vecindario
Miembros de la Cruz Roja durante las labores de búsqueda de Yeremi en la localidad de Vecindario. (EFE)

La Guardia Civil confirmó el jueves la denuncia del rapto de una niña de diez años hace ocho meses en Vecindario, la misma localidad grancanaria del niño desaparecido Yéremi Vargas, a la que, según su madre, un hombre sometió a abusos.

La menor fue raptada por un hombre que la amenazó con un cuchillo y la subió a una furgoneta blanca, pero logró escapar y volver a su casa horas después, según aseguró a Efe su madre.

La madre denunció el rapto por si podía ayudar en el caso Yéremi
Tras la denuncia del suceso, la Guardia Civil investigó el asunto pero no obtuvo ningún resultado debido a la falta de pistas, ya que lo único que la menor pudo aportar fue la existencia de un hombre y de un furgoneta blanca, indicó un portavoz del instituto armado.

"Se trata de un caso abierto" sobre el que se desconoce si guarda relación con la desaparición de Yéremi Vargas, el niño de siete años que desapareció el pasado 10 de marzo cuando jugaba cerca de la casa de unos familiares en Vecindario, señala la Guardia Civil.

"Puede que esté relacionado o puede que no", pues la escasez de pistas impide de momento sacar una conclusión, según el portavoz del instituto armado.

De acuerdo con el relato de la madre, el rapto de la niña tuvo lugar sobre las 20.00 horas del 5 de julio de 2006, cuando la menor de 10 años volvía a casa andando junto a un hermano y una hermana desde el cercano parque de Tagoror, en Vecindario, pero fue raptada por el camino por un hombre.

"Le pregunté a la hermana que dónde estaba la niña y me dijo que venía detrás, pero como a las 20.05 no llegaba salí a buscarla", relató la madre, quien prefiere identificarse sólo con el nombre de Delmi.

"Le dijo un montón de guarrerías, y obligó a hacer cosas a la niña que no quería; le decía que se estuviera quieta y le gritaba: "si te mueves te mato", explicó.

Al parecer, la niña escapó en un despiste de su supuesto raptor, un hombre, de entre 30 y 35 años, "no muy alto, de piel morena, con el pelo peinado hacia atrás", y que llevaba en la furgoneta un hacha y una pala, señaló Delmi.