«Hay que poner protocolos más rígidos en el seguimiento del embarazo. No basta con decir que no han tenido tiempo para mirar las ecografías». Carmen Flores, presidenta de la asociación el Defensor del Paciente es así de contundente al referirse al caso del bebé de Granada cuyas graves malformaciones no fueron detectadas en las múltiples ecografías practicadas a la madre.

Por eso, este colectivo remitió ayer un escrito a la Consejería de Salud solicitando un cambio en los protocolos de seguimiento del embarazo, así como que se sancione a los responsables de negligencias como la detectada en Granada.

En este caso concreto, el SAS ha reconocido que se debió a «problemas de organización» del hospital Virgen de las Nieves de la capital. Los padres del niño, que nació sin brazos y sufre una minusvalía del 80%, serán indemnizados con 67.000 euros, aunque ya han anunciado que recurrirán.

Pero la Consejería de Salud se ha negado a efectuar estos cambios; ni siquiera lo estudiarán. María Jesús Montero, consejera de Salud, ha asegurado que el protocolo de seguimiento de los embarazos en los hospitales de la red pública andaluza «está consensuado con todos los profesionales» del sistema. Según dijo, a las embarazadas de la región se les hacen hasta tres ecografías para detectar posibles malformaciones. Además, manifestó que el SAS ya ha reconocido su responsabilidad en el caso de Granada.

El Defensor del Paciente  considera «impresentable» la decisión de la Junta. «Cuando hay una negligencia, no basta con pagar; hay que tomar medidas para que no se vuelva a repetir», afirma su presidenta, Carmen Flores.

Recientemente, este colectivo remitió una carta a la ministra de Sanidad en la se preguntaban si el aumento de nacimientos de niños con malformaciones podía deberse a una cuestión de ética de los médicos que, contrarios al aborto, no habrían informado a los padres de los problemas del feto.

«Sin ensañarse con los médicos»

El presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos, Carlos González-Vilardell, pidió que hechos como el conocido en Granada «no provoquen un ensañamiento contra los médicos en el ejercicio de su profesión, tal y como no ocurre en otras profesiones». No obstante, González-Vilardell reconoció el derecho de los pacientes a formular reclamaciones judiciales cuando consideren que la asistencia que se les ha prestado «no ha dado los resultados esperados».