Miguel Ángel O. B., de 45 años y condenado a pasar otros tantos a la sombra como inductor de un doble crimen en Paterna, no irá a la cárcel. Su nuera lo encontró muerto ayer en una vivienda de Xirivella.

El hombre fue condenado hace dos semanas por la muerte a tiros de la joven que fue novia de su hijo, y que abortó al que iba a ser su nieto, y de su nuevo prometido.

El jurado popular lo declaró culpable y al magistrado de la Audiencia de Valencia que lo juzgaba no le quedó otra que acatar la decisión del tribunal popular y condenarlo a 45 años en una sentencia «sin argumentación» porque el jurado nunca expuso el «hilo conductor o conexión deductiva racional» que lo llevó a sentenciar al reo.