Un campo y medio de fútbol peatonalizado entorno a la catedral
Los bancos son los elementos más llamativos de la plaza. (Fernando Blanco)
La plaza de la Universidad ya luce nuevas baldosas y estrena 40 bancos, contenedores de basuras soterrados y unos parterres de césped distribuidos de forma distinta a como estaban.

Ayer se quitaron las vallas que rodeaban la estatua de Cervantes, y el alcalde, Javier León de la Riva, fue con varios concejales a ver cómo había quedado.

El principal cambio que se percibe es que se ha eliminado la isleta que había frente a la fachada de la Universidad, con lo que se han ganado 1.500 m2 para los peatones y 800 m2 de jardín.

La actuación era una ampliación de las obras de Portugalete y el entorno de la catedral, paralizadas por el Tribunal Superior de Justicia. León de la Riva lamentó que los jueces hayan detenido «la mayor actuación llevada a cabo en el Casco Histórico» con la peatonalización de 15.000 m2 por donde antes iban los coches.

El alcalde recordó que ha realizado un recurso de súplica al tribunal para que permita retomar los trabajos en la superficie de la plaza de Portugalete, ya que la polémica está en el aparcamiento, «para que no se interrumpan procesiones y que los turistas se lleven una buena impresión».