Bilbao está de moda. Desde que construyeron el Guggenheim, la ciudad ha ido aumentando su atractivo para el turista año tras año. Y 2006 fue, por cuarta vez consecutiva, el mejor ejercicio turístico de la historia de la capital vizcaína.

Los visitantes de fuera fueron un 10% más, con una entrada de 605.512 viajeros, frente a los 550.264 del año anterior. «Vamos como motos; somos un destino cada vez más atractivo para el resto del mundo», señaló ayer Ricardo Barkala, delegado de Empleo y Promoción Económica del Ayuntamiento. Bilbao fue, además, lugar de paso para tres de cada diez de los más de dos millones de turistas que visitaron Euskadi a lo largo del año.

La ciudad se ha librado de los estigmas de antaño, ya que el 67% de nuestros visitantes procedían de otros lugares del Estado. Madrid fue el origen mayoritario, seguido de Cataluña y de habitantes del resto de Euskadi. En cuanto a los extranjeros, los más interesados en conocer la cultura y gastronomía bilbaína fueron los franceses, seguidos de ingleses e italianos.

Agosto, la fecha favorita

El verano es la época en la que mejor se vende la capital vizcaína, y agosto, el mes con mayor afluencia en los hoteles: 64.028 turistas pernoctaron en la ciudad. El fin del estío y el inicio del otoño atrajeron también a un buen número de visitantes, y octubre y septiembre fueron los siguientes meses con mayor turismo.