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Un centenar de manifestantes desafiaron al mal tiempo ayer en Bilbao y se concentraron frente al Arriaga contra el racismo. (U. Etexebarria)

El 53% de las empleadas de hogar inmigrantes en Euskadi han sufrido acoso sexual en algún momento en su trabajo. Un 38% de los trabajadores extranjeros padecen impagos salariales y a otro 61% les obligan a trabajar en la economía sumergida. Es la vida del foráneo en Euskadi.

UGT dio ayer estos datos con motivo del Día Internacional contra el Racismo. El sindicato denuncia que los abusos laborales contra inmigrantes están aumentando exponencialmente en Euskadi. Una constatación extraída tras tramitar 4.093 denuncias de extranjeros en sus oficinas vascas en 2006. En el País Vasco viven 70.125 foráneos no comunitarios.

Y ante los atropellos, el extranjero, chitón. «Los sin papeles no denuncian porque serían expulsados inmediatamente», explicó ayer Emilia Málaga, secretaria para la Igualdad de UGT.

En cuanto a los regulares, tampoco quieren llevar a juicio a sus empleadores porque perderían su empleo. Esto es fatal para ellos, ya que si se quedan sin trabajo no pueden renovar sus papeles.

Por el mismo motivo, los foráneos no se atreven a decir «no» ante un abuso del jefe. Algo especialmente dramático para las empleadas del hogar. «Casi siempre son acosos imposibles de resolver. Pero también se dan auténticas violaciones», informó Emilia Málaga.

«En Euskadi, tenemos trabajadores extranjeros, pero aún hay mucho empresario que cree que tiene extranjeros trabajadores», ironizó la secretaria de Igualdad. Afirma que muchos empleadores se conocen al dedillo la Ley de Extranjería y aprovechan sus lagunas.

Además, las víctimas de los abusos se encuentran con una Administración temerosa de protegerles para evitar el efecto llamada. «Y,  cuando se detiene al empresario, sale a los dos días, lo puedo asegurar», advirtió.

El permiso de trabajo cuesta 175 euros y lo paga el empleador. Un jefe añadió un 1 a la cifra, y exigió a su empleado que le abonaran los 1.175 euros. Es uno de los abusos detectados por UGT.

El sindicato exige dos medidas concretas: Un protocolo de protección al inmigrante en España para que no sea expulsado si denuncia, y que el Gobierno vasco no contrate a empresas abusadoras. «Que sabe cuáles son», advierte UGT.

Contra las cuerdas

Hombres famosos: Dentro de ese 53% de extranjeras empleadas del hogar acosadas sexualmente, hay algunas mujeres que fueron víctimas de hombres socialmente conocidos. «Les amenazaban con que eran importantes y con que podrían hacer que las expulsen», denuncia UGT.

A su país: Si denuncian a su jefe, la Policía les expulsa. Es la realidad. En febrero repatriaron a 5 latinoamericanos por trabajar sin papeles en una carpintería bilbaína.

Paga la Seguridad Social: Un 21% de inmigrantes paga la Seguridad Social, lo que corresponde a la empresa.