En una cabina electoral
Un hombre, en el interior de un colegio electoral de Pamplona, observa las papeletas electorales antes de votar, en el marco de las elecciones europeas. Villar López / EFE

Este domingo 25 de mayo más de 500 millones de europeos de 28 estados miembros están llamados a elegir a sus 751 representantes del Parlamento Europeo.

Cada país ejerce su derecho a voto para otorgar a sus políticos un número predeterminado de escaños. En el caso de España, sus ciudadanos deben elegir a sus 54 representantes del organismo europeo. Pero, ¿cómo se reparten los escaños entre los diferentes estados? ¿Cuánto dinero del Estado español recibe cada partido por escaño logrado en el Europarlamento? ¿Cuánto cuesta organizar los comicios europeos? Estos son los principales datos, cifras y curiosidades a tener en cuenta en estos comicios.

¿A quién representan los elegidos?

Los parlamentarios elegidos en cada país representan a los ciudadanos de la Unión Europea en su conjunto y no a sus propios electores. Por lo que un eurodiputado elegido en España representará a un español de la misma manera que uno del mismo partido de otro país europeo.

¿Cómo se reparten los escaños entre los países?

Los escaños se reparten teniendo en cuenta la población de cada país, pero no de forma estrictamente proporcional, ya que se aplica un principio de "proporcionalidad degresiva" para que los países pequeños estén representados y evitar así que los grandes estén sobrerrepresentados en el Parlamento.

En el Tratado de Lisboa se estableció que el número máximo de diputados de cada Estado miembro fuera de 96 y el mínimo de 6 Por eso, el Tratado de Lisboa de 2007 estableció que el número máximo de diputados de cada Estado miembro fuera de 96 y el mínimo de 6. También fijó que el Parlamento Europeo estuviera compuesto por 750 diputados más un presidente. La regla de la "proporcionalidad degresiva" no es una fórmula matemática, sino que es un conjunto de principios acordados en el tratado de Lisboa.

Entre los principios que se aplican en la distribución de escaños entre los Estados miembros destacan el principio de la "solidaridad", que implica que los países más grandes aceptan disponer de menos escaños de los que se les adjudicarían en una proporcionalidad directa, o el de la "flexibilidad justificada", que permite la modificación del número de escaños para reducir las diferencias de representación.

Asimismo, es importante destacar el principio de "representación nacional" con el que se busca garantizar que cada país disponga de suficientes escaños como para que sus principales partidos políticos estén presentes en el Eurocámara.

La aplicación concreta de estos principios para elegir el número exacto de eurodiputados que le corresponde a cada Estado miembro se negocia entre los distintos países en el Consejo Europeo, decisión que después aprueba el Parlamento. Al final, como dijo el representante del Partido Popular Europeo y miembro de la comisión Constitucional, Paulo Rangel, "la verdad es que el número de diputados atribuidos a cada país no obedece a una racionalidad común, porque depende en último término del trueque político".

Cambios tras estas elecciones

Después de las elecciones europeas de 2014, doce Estados miembros renunciarán a un eurodiputado, mientras que ningún país verá aumentado su número de escaños, según una decisión aprobada por la Eurocámara.

Estos cambios son necesarios para la asignación de escaños a Croacia tras su adhesión a la Unión Europea y para cumplir el límite de 751 eurodiputados que dicta el Tratado de Lisboa.

España mantendrá los 54 escaños actuales. La solución propuesta consiste en que 12 Estados miembros (Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, República Checa, Grecia, Hungría, Irlanda, Letonia, Lituania, Portugal y Rumanía) pierdan un escaño cada uno tras los próximos comicios europeos. Alemania cederá asimismo tres eurodiputados, por lo que pasará de 99 a 96 escaños, el máximo permitido por el Tratado de Lisboa.

Esta distribución de escaños deberá revisarse de nuevo antes de las elecciones de 2019, sobre las bases de una propuesta que será presentada por el Parlamento Europeo antes de finales de 2016, para asegurar que los escaños se repartan de forma "objetiva, justa, duradera y transparente" para respetar el principio de "proporcionalidad decreciente". Así, se logra también reflejar cualquier cambio en el número de Estados miembros y las tendencias demográficas y respetar el equilibrio general del sistema institucional.

Dinero del Estado por escaño logrado

El Estado abonará a los partidos políticos 32.508,74 euros por cada escaño que obtengan en las elecciones europeas de este domingo, más un euro con ocho céntimos (1,08 €) por cada voto cosechado, siempre que logren entrar en la Eurocámara.  

Estas cantidades se reflejaron en la orden del Ministerio de Economía y Hacienda que fijó en abril las subvenciones para los gastos electorales de la próxima cita europea.

Para cubrir los gastos del envío de propaganda electoral, el Estado aportará 16 céntimos por elector siempre que la candidatura obtenga escaños  La subvención por escaño se ha incrementado en 306,52 euros con relación a los comicios de hace cinco año y sigue por encima de la que se abona en las elecciones generales: en 2011, el Estado pagó 21.633,33 euros cada escaño del Congreso y del Senado y 83 céntimos cada voto recibido a la Cámara Baja, siempre que esos sufragios se hayan traducido en escaños.

En la citada orden ministerial el Gobierno argumenta que las actuaciones que impliquen gasto público deben supeditarse "de forma estricta" al cumplimiento de la sostenibilidad financiera, y alude incluso al artículo 135 de la Constitución, reformado en agosto de 2011, para consagrar la estabilidad presupuestaria.

Hacienda menciona además en la necesidad de mantener "niveles de inflación moderada" y los principios del proyecto de ley de desindexación, según la cual las tarifas aplicables a la gestión de servicios públicos no podrán referenciarse a índices o fórmulas, tal como prevén ya los Presupuestos Generales del Estado de este año.

El 'mailing', aparte

Por otro lado, para cubrir los gastos del envío de propaganda electoral gratuita, el Estado aportará 16 céntimos por elector siempre que la candidatura obtenga escaños y un respaldo mínimo del 15% de los votos, un umbral que sólo suelen superar los dos partidos mayoritarios.

Para el resto se prevén 11 céntimos por elector, siempre que la candidatura haya logrado un mínimo del 6%; tres céntimos si sólo se supera el 3% y dos céntimos si se logra el 1% de los votos emitidos. En todos los casos es necesario lograr al menos un eurodiputado.

Esta ayuda al 'mailing' no está incluida en el límite de gastos electorales para la campaña, que el Gobierno ha fijado, conforme la legislación, en el resultado de multiplicar 19 céntimos por el número de habitantes correspondiente a la población de derecho en las secciones electorales donde se haya solicitado difundir papeletas.

Gasto en asistentes de diputados

Por otro lado, el Parlamento Europeo ha destinado 187 millones de euros para pagar a los más de 1.500 asistentes acreditados de diputados, una cantidad que se aproxima a los 208 millones cobrados por los europarlamentarios en salarios y dietas en 2013, según datos de la Eurocámara.

En cifras totales, el Parlamento Europeo tiene a 6.817 personas trabajando en sus tres sedes, de las cuales 4.036 están en Bruselas, 100 en Luxemburgo, 2.445 en Estrasburgo y 236 en otras ubicaciones. A fecha de junio de 2.013, los más de 750 eurodiputados contaban con 1.566 asistentes acreditados.

El Parlamento Europeo tiene a 6.817 personas trabajando en sus tres sedes: Bruselas, Estrasburgo y Luxemburgo El presupuesto de la Eurocámara, que ha ascendido a 1.750 millones de euros, asigna 208 millones de euros a los diputados en sueldos y dietas, 187 millones a sus asistentes y 116 millones a personal de otros departamentos y servicios exteriores. La mayor partida de las cuentas es la de inmuebles, mobiliario, equipos y gastos similares, con 583 millones de euros.

La mayoría del personal que trabaja en el Parlamento, un 59% del total, son mujeres. Los funcionarios tienen de edad media 46 años. La dirección general de la Eurocámara que tiene más personal es la Dirección General de Traducción, que reúne al 23,5% de los trabajadores de la cámara legislativa comunitaria. Si se suman intérpretes y juristas lingüistas, este colectivo supone más de un tercio de los empleados de la Eurocámara.

En cuanto a nacionalidades, el Parlamento Europeo contrata a personal de los 28 estados miembros, siendo los belgas los que cuentan con más empleados, seguidos de italianos, franceses, alemanes y españoles, según los datos de la Eurocámara.

Un 11% más baratos que los de 2009

El coste de las elecciones europeas de este domingo ha ascendido a 120 millones de euros, lo que supone un ahorro de más de un 11% respecto a los comicios de 2009.

El presupuesto concreto es de 120,58 millones de euros frente a los 136,48 del que hubo para los comicios al Parlamento Europeo de hace cinco años. La reducción es de 15,90 millones de euros, lo que supone un 11,65% menos.

Según ha explicado el subsecretario de Interior, el presupuesto se reparte en cuatro grandes partidas: administraciones públicas, logística electoral, operador postal y difusión de datos del escrutinio provisional y comunicaciones. El mayor ahorro se ha conseguido en logística electoral, ya que, por ejemplo, se ha reducido el coste de fabricación de las papeletas de votación en 1,46 millones de euros.

Tope de gasto en campaña para los partidos

Cada uno de los partidos políticos concurrentes a los comicios europeos de este domingo ha tenido un tope de 6,94 millones de euros para gastar durante los quince días de campaña electoral, unas cifras a las que ninguna de las fuerzas políticas tenía previsto acercarse y que sólo PP y el PSOE han podido cubrir vía subvenciones.  

Cada uno de los partidos políticos concurrentes a los comicios europeos de este domingo ha tenido un tope de 6,94 millones de euros para gastarPara estas elecciones europeas del 25 de mayo, el límite de los gastos de campaña es el resultante de multiplicar por 0,19 euros el número de habitantes correspondientes a la población de derecho en las secciones electorales donde se ha solicitado que se efectúe la difusión de las papeletas.

Teniendo en cuenta que las elecciones europeas son las únicas de circunscripción estatal (ni provincial ni autonómica) y que este domingo votan 36.546.270 electores (34,4 millones de españoles residentes en España, 1,72 millones que viven en el exterior y 336.586 nacionales de otros países de la UE afincados en España), ese límite máximo de gasto ha rondado los 6,94 millones de euros.

Pero no resulta fácil llegar a cubrir ese límite de gastos de campaña por esa vía de las subvenciones, pues para recabar unos 7 millones de euros habría que obtener, aproximadamente, 20 escaños y seis millones de votos.

De hecho, ninguna de las principales candidaturas tenía previsto acercarse a ese límite de gasto de los casi siete millones de euros. UPyD calculó que gastaría 1,92 millones, mientras que Izquierda Unida manejó un presupuesto de algo más de cuatro millones.

El PP no tenía previsto dar datos del coste de su campaña hasta después de este domingo, aunque sí avanzó que se quedarían por debajo de ese límite de gasto. Tampoco se ofrecieron cifras en el PSOE, pero sí avanzaron que ésta será su campaña más austera —no van a contratar ni vallas electorales— y que terminarían "muy lejos" del tope de los casi 7 millones de tope.