La que los agricultores califican ya como la peor sequía de los últimos 150 años está haciendo estragos en el campo valenciano. El impacto económico en cuanto a pérdida de cosechas y al incremento de riegos para paliar la escasez de lluvias de los últimos meses alcanza los 300 millones de euros, según el balance de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA).

Las hortalizas presentan problemas y la cosecha del cereal se da por perdida El cultivo más afectado es el de los cítricos, mayoritario en la Comunitat Valenciana. Prácticamente toda la superficie (unas 200.000 hectáreas) se ha visto afectada por la combinación “letal” de las escasas lluvias y de las elevadas temperaturas registradas durante el otoño y el invierno. De hecho, concentra unos 200 millones de euros de pérdidas, ya sea por el menor tamaño de las naranjas o por el “rajado”  fruto del calor que hace inservible el cítrico (como se puede observar en la imagen que acompaña esta información).

Las hortalizas también presentan problemas de cuajado y, en cuanto al cereal, “se da la cosecha por perdida”, apuntan fuentes de AVA. La preocupación se centra ahora en el interior, donde, si no llueve pronto y en cantidades significativas, la perspectiva es “alarmante” para la vid, la almendra y la oliva, con posibles reducciones en las cosechas de hasta el 50%.

El riego se ha incrementado un 30% en invierno para salvar los cultivos Para tratar de salvar los cultivos, los agricultores han tenido que incrementar un 30% el riego durante el otoño y el invierno, lo que les ha supuesto un sobrecoste de 40 millones de euros. La sequía también ha afectado a la ganadería al haber menos pastos en ovino y caprino, lo que también ha originado más gasto en piensos.

La asociación agraria envió hace un mes una carta a todos los ayuntamientos valencianos en la que solicitaba la aprobación de una moción que instara al Gobierno a aplicar rebajas fiscales y bonificaciones al campo para paliar esta situación de emergencia. La misiva también se hizo llegar a los ministerios de Hacienda y Agricultura, así como al presidente de la Generalitat, Alberto Fabra.

Sin embargo, el Ejecutivo central ha dejado fuera de la rebaja de módulos del IRPF que aplica cada año por “circunstancias excepcionales” a los agricultores de más de un centenar de municipios valencianos, lo que ha generado malestar en el sector, que estima que no se ha tenido en cuenta la actual sequía como una de esas circunstancias. “Pedimos una rectificación y, a fecha de hoy, seguimos esperando”, apuntan.

Posible abandono de los campos

La falta de rentabilidad de los cultivos puede acelerar un fenómeno que ya se daba en los últimos años, pero que puede agravarse con la sequía: el abandono de los campos. “Mucho nos tememos que la incidencia de la sequía puede disparar de forma alarmante el abandono de campos, porque la campaña agrícola está siendo un desastre”, añaden fuentes de AVA.

Sin atisbo de mejora

La situación meteorológica no tiene visos de mejorar. Desde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) señalan que las lluvias en la Comunitat Valenciana no alcanzan el 50% de la media de las series 1971-2000, y en algunas zonas el 25%. Un año normal en Alicante tendría que llover 191 litros por metro cuadrado y de momento solo se han recogido 45, y en Valencia 83.

Desde la provincia de Castellón hasta Almería y sobre todo en Valencia y en el norte de Alicante se sufre una situación "extremadamente seca" motivada por una ausencia casi total de precipitaciones y una humedad del suelo inferior al 10%, explica Ricardo García Herrera, catedrático de Física de la Atmósfera de la Universidad Complutense de Madrid.

"Es un problema serio y más que una sequía grave es una sequía, de momento, muy intensa". A su juicio, debería llover durante muchos días seguidos para que la situación revirtiera aunque es difícil a corto plazo ya que en España el periodo de lluvias, de septiembre a mayo, está prácticamente finalizado.

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