La sección segunda de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a dos hombres a once años de cárcel —cinco años y medio para cada uno— como autores de un delito contra la salud pública de extrema gravedad por introducir por el puerto de Vinaròs 2.160,45 kilos de hachís distribuidos en 74 fardos.

Asimismo, cada uno de ellos deberá pagar una multa de 9.900.000 euros. La sala también ha condenado a una tercera persona a un año de cárcel como cómplice, pena que será sustituida por su expulsión de España y una multa de 830.000 euros, mientras que ha absuelto a otros dos procesados.

La sentencia declara probado que el 3 de abril de 2012 uno de los acusados, en ejecución de un plan concertado con otras personas para la introducción de hachís por el puerto de Vinaròs, acudió a las instalaciones de una empresa ubicada en Valencia y alquiló una furgoneta para devolverla el día 7 de abril, a fin de utilizarla para el transporte de una gran cantidad de hachís.

Ya en Vinaròs, el acusado, en compañía de otras personas, acudió al puerto y dejaron colocado el furgón al lado de una embarcación propiedad de otro de los procesados, quien la tenía cargada con 74 fardos de hachís con un peso total de 2.160,45 kilos que antes había recogido de otra embarcación en alta mar.

Tras formar una cadena humana desde el barco hasta la furgoneta, trasladaron los fardos al vehículo, actuación que fue vista por un vigilante que, de forma anónima, avisó a la Guardia Civil, que detuvo a esas dos personas. En la furgoneta se encontraron los 74 fardos de hachís, así como ropa perteneciente a uno de los acusados. El precio de la droga incautada en el mercado ilícito es de 3.305.115,15 euros.

La Audiencia ha decidido absolver al patrón del barco y a un marinero, al considerar que no consta que estuvieran en el barco la noche en que se produjo el desembarco de la droga ni que hubieran realizado alguna labor o actividad respecto de la misma.

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