Candidatos ucranianos
Poroshenko y Timoshenko, los dos grandes rivales de las elecciones. AGENCIAS

Ucrania celebra este domingo elecciones presidenciales extraordinarias, convocadas tras el derrocamiento del régimen de Víktor Yanukóvich, inmersa en un conflicto armado entre las fuerzas del Gobierno provisional de Kiev y la insurgencia prorrusa del sureste del país. La gran incógnita de estos comicios es si los dirigentes provisionales de Ucrania conseguirán organizar y en qué magnitud la jornada electoral en las regiones de Lugansk y Donetsk, declaradas "repúblicas populares independientes" por los líderes de la sublevación prorrusa.

"Todos los intentos de los terroristas de impedir en Donetsk y Lugansk la elección del presidente de Ucrania están condenados al fracaso", declaró el primer ministro interino ucraniano, Arseni Yatseniuk. En esas dos regiones surorientales, de mayoría rusohablante, viven cerca de 7 millones de personas, casi el 15% de la población de Ucrania.

En esas dos regiones surorientales, de mayoría rusohablante, viven cerca de 7 millones de personas, casi el 15% de la población de Ucrania. "Las elecciones deben celebrarse en todas las regiones del país. Somos conscientes de que hay lugares donde habrá complicaciones, pero son pocos y ello no influirá en el resultado de los comicios", recalcó Yatseniuk, quien añadió que los comicios serán legítimos y que "Ucrania tendrá un presidente legalmente elegido". Estos son los perfiles de los dos principales candidatos.

Timoshenko, de la cárcel a las urnas

Nada más salir de la cárcel, la carismática Yulia Timoshenko regresó al ruedo de la política para presentarse por segunda vez a unas elecciones presidenciales, pero su retorno no ha sido un camino de rosas. "Yo no quiero cargar con la responsabilidad de liderar de nuevo una revolución. Pero si el país elige a otro presidente, y sólo tengo un contrincante, creo que tendremos que ir a una tercera ola revolucionaria. No veo ninguna oportunidad de ningún cambio. Conozco a toda esa gente", aseguró durante la campaña electoral.

Timoshenko ha intentado recurrir de nuevo a las arengas que la convirtieron en una heroína nacional Timoshenko ha intentado recurrir de nuevo a las arengas que la convirtieron en una heroína nacional durante la Revolución Naranja de 2004, pero las encuestas aseguran que ya no logra cautivar a los ucranianos como antaño. Diez años de desgaste enfrentamiento con su antiguo aliado y presidente, Víctor Yúschenko, su destitución como primera ministra, su procesamiento por abuso de poder, su condena a siete años de prisión no han pasado en vano.

Sin apenas tiempo para descansar, Timoshenko voló el pasado 22 de febrero desde el hospital en el que se encontraba, presa, en la ciudad oriental de Járkov hasta Kiev para dirigirse a los manifestantes congregados en el Maidán (plaza), epicentro de las protestas populares. Para su sorpresa, no fue recibida como una salvadora, sino como representante de la elite que defraudó las esperanzas de millones de ucranianos hace 10 años y permitió el retorno al poder de Víktor Yanukóvich.

Poroshenko, el multimillonario favorito

El multimillonario ucraniano Poroshenko, conocido como el "rey del chocolate" por sus negocios de dulces y bombones, es el gran favorito para la victoria en las presidenciales del domingo en Ucrania, en gran medida por patrocinar las protestas del pasado invierno. "No hay dinero gris, ni negro, ni blanco. O combatimos la corrupción o es que estamos implicados en ella", afirmó Poroshenko, uno de los hombres más ricos de Ucrania, durante la campaña electoral.

Poroshenko mantuvo un perfil bajo durante el Maidán y dejó que otros sufrieran el desgaste Aunque ha centrado su campaña en la lucha contra la corrupción, no es por eso por lo que Poroshenko encabeza las encuestas con gran ventaja sobre su principal rival, la ex primera ministra Yulia Timoshenko. Poroshenko fue el principal patrocinador del Maidán (plaza), el movimiento de protesta pacífica que desembocó en violentos disturbios y condujo en febrero pasado al derrocamiento del presidente Víktor Yanukóvich.Los ucranianos han premiado su generosidad con unos índices de popularidad que rondan el 50% de intención de voto y que podrían granjearle la victoria electoral en la primera vuelta.

Al contrario que en la Revolución Naranja de 2004, cuando participó activamente en los mítines en Kiev, Poroshenko mantuvo un perfil bajo durante el Maidán y dejó que otros sufrieran el desgaste. Una vez que se confirmó que su candidatura era la más prometedora, el líder más carismático de las protestas populares, el boxeador Vitali Klitschkó, le cedió el paso para postularse él a la Alcaldía de Kiev. Nada más presentar su candidatura, Poroshenko tendió una mano a Timoshenko, pero ésta rechazó la propuesta y prometió una lucha sin cuartel contra el oligarca, al que se la tiene jurada desde 2005.