Fontanero
Intentando arreglar un grifo del lavabo.

¿Tenemos habilidades como manitas para hacer chapuzas en el hogar? Mejor que sepamos lo que hacemos porque las chapuzas pueden acabar costando dinero. Es decir, que si realmente no sabemos mejor será no arriesgarse en arreglar algún desperfecto de casa. Zapatero a tus zapatos.  

Según una encuesta de Reparalia, nos encanta hacer con nuestras manitas los arreglos en casa, pero en la mayoría de los casos terminamos ocasionando algún desperfecto. En el 81,6% de los casos la rotura o el daño que provocamos se debe a imprudencias y a la falta de experiencia.

El 80,6% de los encuestados intenta reparar por su cuenta el desastre provocadoDe hecho, dice esta encuesta, en el 18,4% de las ocasiones los desperfectos ocurren cuando intentamos arreglar o reparar algo en nuestro hogar sin conocimientos, en lugar de recurrir a un profesional. Lo que más rompemos o estropeamos en casa es el mobiliario, seguido de cristales, cierres en puertas y ventanas, pintura de pared o temas de electricidad.

Esto además, supone un sobrecoste. Esta empresa especializada en la gestión de siniestros y reparaciones, asegura que no acudir a un profesional para hacer reparaciones complicadas en nuestra casa puede ocasionar un gasto extra de hasta 185 euros.

Por lo general no nos gusta confesar a nuestro entorno el resultado de nuestras torpezas domésticas. Tan sólo el 27,5% de los encuestados reconoce haber causado el desastre, pero la mayoría lo oculta (72,5%) e intenta resolverlo por su cuenta (80,6%) o recurriendo a otro familiar o amigo (19,4%). Sin embargo, en el 78% de los casos la historia no suele terminar tan bien como uno desearía y nuestros familiares cercanos se acaban enterando.