Manifestantes anti-homofobia
Miembros de la organización "Jóvenes contra la homofobia" protestan ante el ministerio de Educación polaco. Katarina Stoltz / REUTERS Katarina Stoltz / REUTERS

El vice ministro de educación de Polonia dijo la semana pasada que aquellos ciudadanos que "promuevan la homosexualidad" van a perder sus trabajos, mientras el Gobierno del país centroeuropeo está preparando un proyecto de ley que avale esta idea.

Las perspectivas de persecución por las elecciones sexuales de las personas han generado polémica y provoca la preocupación de agrupaciones humanitarias y de la misma Unión Europea.

El actual Gobierno polaco tendrá completo en un mes, según El País, el proyecto que da cobertura legal en el país a la persecución de los que hablen acerca de la homosexualidad en escuelas, universidades y otras instituciones.

Este proyecto, que atenta contra la libertad de expresión e información, se suma a la iniciativa gubernamental de obligar a todos sus ciudadanos a confesar si colaboraron con el régimen comunista polaco, en la llamada Ley de Lustración.

Quien está a cargo del proyecto anti-homosexualidad es el ministro de Educación, Roman Giertych, de la Liga de las Familias Polacas, uno de los tres partidos de derechas que integran la coalición de Gobierno (los otros dos son Ley y Justicia, de los hermanos Lech y Jaroslaw Kaczynski, presidente y primer ministro de Polonia, respectivamente, y Autodefensa).

Por lo pronto, la ONG Human Rights Watch ya mandó una carta al primer ministro polaco, Jaroslaw Kaczynski, advirtiéndole de que "la legislación crearía un clima de intolerancia y amenazaría los derechos civiles y políticos de los educadores polacos y de gays y lesbianas en las escuelas, especialmente de los jóvenes".