La representante española en Eurovisión, Ruth Lorenzo, finalizó este sábado la 59ª edición del certamen con buena nota. Su nombre figura entre el noveno y el décimo puesto, tras empatar con Dinamarca, una posición que mejora la media de los últimos años de España en el certamen de la canción.

Nada más concluir el festival, la cantante murciana se dirigió a los eurofans a través de las pantallas de RTVE para agradecerles su apoyo: "Estoy feliz aunque siento no traeros el oro a casa. Lo he intentado todo", explicó, antes de recordar que había igualado la posición de Pastora Soler.

Conchita es una diva, una diva con barba, pero una diva La buena relación que ha entablado con Conchita Wurst, la ganadora de este año, quedó patente por el abrazo que esta le propinó tras conocer su victoria. Pero también, por las palabras de la española hacia la austríaca: "Estoy feliz por Conchita, era una digna ganadora. Es una diva con barba, pero una diva".

Asimismo, tuvo un recuerdo para la candidata británica, Molly Smitten-Downes, una de sus favoritas y una de las que habituaban a encabezar las apuestas digitales y que tuvo que resignarse con el puesto 17º. "Estoy sorprendida de que casi no haya logrado puntos", opinó.

Pese a su contento, y a asegurar que volvería a participar en el festival si estuviera en su mano, no fue el momento de la noche en el que se la vio más pletórica. La joven había hecho unas declaraciones previas a 20minutos.es, justo al bajarse del escenario tras su actuación. "Estoy de subidón, de subidóóóón", exclamó, entonces, desatada y dominada por la euforia. ¿Esperaba, tal vez, un resultado aún mejor?