Francisco Franco
Retrato de Francisco Franco. ARCHIVO

El libro Cuaderno negro. Complot contra Franco, segunda novela publicada por Ezequiel Teodoro, plantea la tesis de que el general no fuera realmente quien mandaba en el régimen y fuese manejado por figuras ocultas, con una trama que se reparte entre los años 40 y la actualidad.

Ha llegado el momento de que podemos enfrentarnos a los momentos oscuros de nuestra historia"Quería darle una vuelta de tuerca a la historia, intentar contar de otra manera lo que pasó y jugar un poco, porque ha llegado el momento de que podemos enfrentarnos a los momentos oscuros de nuestra historia", ha afirmado Teodoro, que firma ejemplares de la novela hasta el sábado en la Feria del Libro de Málaga.

Para ello, pretendía eliminar "todo el matiz político o más doloroso que esa historia pueda tener todavía", según el escritor, que empezó a trabajar con esta idea a raíz del auto del juez Baltasar Garzón "por el que quería llevar a juicio a Franco por los 114.000 desaparecidos entre la Guerra Civil y el año 1953".

"Pensaba contar algo de eso, pero veía que la gente está excesivamente politizada y que de la Guerra Civil hay ya demasiado publicado en libros", por lo que el resultado final derivó hacia este "thriller" policiaco.

Atrevido juego con la historia

Parte de la trama se desarrolla en la década de los 40, "en un momento en que nadie sabía lo que iba a pasar, porque los alemanes estaban ganando la Segunda Guerra Mundial, pero a partir de 1943 cambió la situación". Por eso, "cuando el Gobierno franquista veía que se acercaban malos tiempos para sus amigos, que eran los alemanes y los italianos, tenía que hacer algo".

Franco está preocupado con su futuro y sacrifica las partes más fascistas de su Gobierno"Teóricamente, España era neutral, pero había hecho cosas como aportar combustible a los barcos y aviones del Eje, o el complot para intentar invadir Gibraltar junto a los alemanes, y había miedo de que, si eso se descubría cuando ganaran los aliados, podían echarlos del Gobierno", ha apuntado Teodoro.

El Gobierno español "debía tener algo preparado para, si triunfaban los aliados, dar explicaciones con las que no quedara en el lado de los perdedores".

"En la novela, Franco está preocupado con su futuro y sacrifica las partes más fascistas de su Gobierno con la esperanza de que así éste pueda sobrevivir", ha explicado el autor.

Así, adopta medidas como "eliminar el saludo fascista, unir a toda la Falange, meter en la cárcel al número dos falangista e ir quitando todo lo que le podía molestar a los aliados, pero se topa con un régimen que se resiste a perder".

Admiración hacia Garzón

Ezequiel Teodoro ha dedicado la novela a Garzón, porque le parece "un acto de valentía lo que hizo", y la novela comienza "con el juicio al franquismo que a él no le dejaron hacer".

"El tema político es el trasfondo, pero es una novela policiaca, con perseguidores y perseguidos, asesinatos y personajes que parecen de una manera y se revelan de otra, porque me gusta sorprender al lector".

Por ello, espera que los lectores "se acerquen sin prejuicios, que se olviden de la historia política y se enfrenten a una novela policiaca, que les llevará con el corazón en vilo durante todos los capítulos".