El PP sería el partido más votado en las elecciones europeas del próximo 25 de mayo con una estimación de voto del 33,7% y 20 o 21 eurodiputados. El PSOE obtendría el 31% de los sufragios y 18 o 19 representantes en el Parlamento Europeo, según el CIS.

Esta encuesta preelectoral sitúa en tercer lugar a la formación que lidera Izquierda Unida, con un 9,3% de las papeletas y cinco escaños. Le siguen Coalición por Europa de los nacionalistas de CiU, PNV y CC, con un apoyo del 5,5% y tres eurodiputados, y UPyD, partido para el que se calcula un respaldo del 5,3% y también tres eurodiputados.

El resto de escaños, hasta 54, se atribuyen a candidatura que encabeza ERC, con el 3,7% y dos escaños, y a la alianza de Bildu y BNG (Los Pueblos Deciden), con 2,1% y un representante. También entra en la cámara el partido Podemos, cuya candidatura lidera Pablo Iglesias, con un 1,8% de los votos y un escaño. Quedan fuera, entre otros, la coalición Primavera Europea, integrada por Equo, Compromís y CHA, y las candidaturas de Ciudadanos y Vox.

En las elecciones europeas de 2009, el PP obtuvo el 42,12% de los votos y 23 escaños; el PSOE, el 38,78% de los votos y 21 escaños; Coalición por Europa (CEU) obtuvo el 5,10% de los votos y dos escaños; IU-ICV-EUiA-BA, el 3,71% de los votos y otros dos escaños; UPyD, el 2,85% de los votos y un escaño; y, por último, Europa de los Pueblos Verdes (Edp-V) obtuvo el 2,49% de los votos y un diputado.

El sondeo del CIS también ha preguntado a los entrevistados su valoración de algunos de los candidatos y ninguno consigue aprobar. El cabeza de lista del PP, Miguel Arias Cañete, logra un 4,11 sobre diez, y la socialista Elena Valenciano se queda en un 3,9.

El mejor valorado es Josep María Terricabras, de ERC, con un 4,46, seguido de Javier Nart, de Ciudadanos, que saca un 4,41 en valoración ciudadana.

No obstante, el conocimiento ciudadano sobre los candidatos es más bien escaso y, de hecho, un 25,4% de los encuestados no conoce al candidato del PP, Miguel Arias Cañete, porcentaje que se eleva al 38,4% en el caso de Elena Valenciano, y al 76,3% en el caso de Willy Meyer, por debajo incluso de Alejo Vidal Quadras, hasta ahora eurodiputado del PP, y de Javier Nart, de Ciudadanos.

A partir de ahí, el grado de desconocimiento ciudadano del resto de candidatos supera el 85%. Es más, sólo el 16,9% de los ciudadanos acierta le fecha exacta de los comicios europeos -el 25 de mayo-, un 31,7% sabe que son este mes de mayo pero se equivoca con el día, un 26% no acierta ni con el mes, y un 24%, no sabe o no contesta la pregunta.

No irá a votar el 18,9%

Por otro lado, la mitad de los ciudadanos que dan por seguro que irán a votar el próximo 25 de mayo en las elecciones europeas aún no han decidido a qué formación política otorgar su confianza.

A la pregunta de si piensan ejercer ese derecho, el 43,3% ya tiene decidido hacerlo, el 21,1% cree que sí lo hará, el 11% no cree que lo haga y el 18,9% ya sabe que no se acercará al colegio electoral. Por tanto, el porcentaje de ciudadanos que da prácticamente por seguro que votará es el 64,4%.
 
De ellos, prácticamente la mitad tiene decidido su voto (el 49,7%) y la otra mitad aún no (49,3%). Sumando a estos votantes los que aún no han decidido si acudirán a las urnas, la principal duda a la hora de otorgar su sufragio es entre el PP y el PSOE, ya que en esa tesitura se encuentra el 14,3% de ese colectivo.

El 6,9% se debate entre votar al PSOE o a la candidatura de la que forma parte Izquierda Unida, y el 2,7% no sabe si dar su confianza al PP o a UPyD.

Además, el 67% de los consultados asegura que, a la hora de decidir su voto, priman los asuntos relacionados con la actual situación política en España, mientras que sólo el 10,6% atiende principalmente a cuestiones relacionadas con la UE.

Interés en los asuntos europeos

El 76,5% reconoce que está siguiendo con "poco" o "ningún interés" las noticias relacionadas con las elecciones, y cerca de un 65% dice que está "poco" o "nada" informado de los asuntos comunitarios. No obstante, son inmensa mayoría los que reconocen que las decisiones que se adoptan en la UE afectan a sus vidas. Más del 80% cree que "mucho" o bastante" y sólo el 11% que "poco" o "nada".

Esta percepción se repite con el Parlamento Europeo, considerado "muy" o "bastante importante" para el 67,8%. Según la encuesta, los euroescépticos tienen su peso, aunque son menos que los que apoyan la instituciones comunitarias. Un 33,5% de los españoles está "muy" o "bastante" a favor de la UE, frente a 9,5% que está "muy" o "bastante" en contra.

Y en esa misma línea se sitúa la opinión sobre los beneficios o perjuicios para España desde que entró en la UE en 1986. Un 43,1% de los ciudadanos cree que España ha salido "más bien beneficiada" y un 30,5% que "más bien la ha perjudicado". El relativo europeísmo se refleja cuando se les pregunta por sus sentimientos como ciudadano español y europeo.

Un 31,9% se siente tan europeo como español y un 8,2% más europeo, aunque son mayoría los que se sienten más españoles, el 50,7%.