Tres muchachos murieron y otros siete resultaron heridos en un ataque llevado a cabo por presuntos rebeldes contra una escuela islámica de la conflictiva región musulmana del sur de Tailandia.

El ataque tuvo lugar anoche, cuando cerca de diez desconocidos irrumpieron en la escuela Bamrungsart Pohnor, de la provincia de Songkhla, y tras arrojar varias granadas de mano, dispararon sobre los estudiantes que se encontraban en el mayor dormitorio del internado.

Un niño de 13 años y otros dos de 14 murieron, y siete de entre los 13 a los 17 años resultaron heridos graves
Según el coronel Thmammasak Wasaksiri, jefe de la comisaría local, el ataque fue perpetrado por militantes del movimiento separatista islámico con el propósito de fomentar la división entre las comunidades musulmana y budista.

Un niño de 13 años y otros dos de 14 murieron, mientras que siete de edades que van desde los 13 a los 17 años resultaron heridos graves.

En la escuela atacada cursan estudios cerca de 80 niños, la mayoría de familias con suficientes recursos económicos de las provincias musulmanas de Yala, Pattani, y Narathiwat, vecinas a la de Songkhla, unos mil kilómetros al sur de la capital.

No es el único atentado contra musulmanes 

Por otro lado, y unas pocas horas antes, un padre y su hijo, ambos musulmanes, fueron asesinados a tiros por rebeldes en el distrito de Ruso, provincia de Narathiwat.

Cerca de veinte personas han muerto y similar cifra han resultado heridas en la región musulmana del sur de Tailandia en ataques llevados a cabo esta semana por los insurgentes.

El Ejército impuso el jueves el toque de queda en dos zonas de la región, donde desde hace casi dos años rige el estado de emergencia.

Unas 2.100 personas han muerto y cerca de 3.300 han resultado heridas en más de 6.000 ataques y atentados cometidos desde enero de 2004 por los militantes del movimiento separatista islámico, integrado por una decena de grupos armados.