Olmert
El primer ministro israelí, Ehud Olmert. (Ronen Zvulun / REUTERS) Ronen Zvulun / REUTERS

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha afirmado que no mantendrá contactos con el nuevo gobierno de unidad nacional palestino, integrado por miembros de Al Fatah y Hamás, aunque mantendrá su relación con el presidente palestino, Mahmun Abás.

Olmert realizó esas afirmaciones durante la reunión semanal de su gabinete, y su negativa a reconocer con el nuevo ejecutivo palestino se debe, según dijo, a que no cita en su programa de gobierno los principios de la comunidad internacional que exigen a los palestinos el final de la violencia y el reconocimiento del Estado de Israel.

El Gobierno del primer ministro israelí Ehud Olmert hizo estas declaraciones en un descanso de la reunión semanal del Gabinete Nacional israelí.

Y continuará el boicot

Asimismo, agregan, continuará con el boicot económico que comenzó hace un año, cuando asumió el poder el saliente Gobierno islámico que también encabezó Ismail Haniye.

De esta forma, Israel no transferirá al que acaba de constituirse los fondos que Israel recolecta como agente de retención de impuestos para la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que preside el líder de Al Fatah, Mahmud Abás.

Se trata de sumas de alrededor de 50 millones de dólares (38 millones de euros) mensuales. Por un acuerdo de diciembre del año pasado con Abás, Olmert ordenó por una vez girar 100 millones de dólares (76 millones de euros) de los retenidos para cubrir "necesidades humanitarias".

Predisposición a las negociaciones

En cambio, varios países del Cuarteto de Madrid, que participaban en ese boicot, se muestran de momento condescendientes con la reorganización política de la ANP, y predispuestos a reanudar su ingente y vital ayuda a los palestinos en Cisjordania y Gaza.

Se supone que el argumento que empleará el Gabinete Nacional israelí para rechazar al nuevo ejecutivo palestino será que no respeta los principios sentados por Estados Unidos, la Unión Europea (UE), Rusia y la ONU -el Cuarteto de Madrid- para alcanzar la paz en Oriente Próximo según la fórmula de un estado para cada pueblo.

El ministro de Finanzas del nuevo ejecutivo palestino, Salam Fayad, declaró a la radio pública israelí que "el Gobierno de la Autoridad Nacional Palestina es un organismo auxiliar, el ejecutor de su política es el presidente Abás", con quien aceptó reunirse el primer ministro israelí en tres ocasiones desde diciembre último.

Esperanzas

Se cree que Olmert, ante la corriente de simpatía y esperanza con que la comunidad internacional ha recibido al nuevo Gobierno palestino, reiterará su posición de no negociar con ese ejecutivo pero sí continuar las relaciones con su presidente.

Abás, a diferencia de Haniye, reiteró en el Consejo Legislativo su voluntad de paz y llamó al Gobierno de Israel a reanudar las negociaciones.

Haniye, de su lado, sin mencionar al estado de Israel en ningún momento, dado que Hamas no lo reconoce, destacó el derecho de los palestinos a resistir y el de retornar a sus tierras de los refugiados de la guerra árabe-israelí de 1948.

"Admitir el retorno de los refugiados (a tierras que se hallan en el territorio israelí) sería un suicidio, y no nos suicidaremos", afirmó el veterano viceprimer ministro Simón Peres.

También el nuevo ministro palestino de Exteriores, Zeyad Abú Hamer, del movimiento Al Fatah y segundo de Haniye, hizo un llamamamiento, antes de la reunión del Gobierno de Olmert, a no dejarse llevar por "asuntos semánticos", alusión que el nuevo ejecutivo no ha reconocido expresamente al Estado israelí, aunque se comprometió a respetar los acuerdos firmados con él hasta la fecha.

"Los palestinos deben reconocer a Israel y abandonar el terrorismo...toda vez que no hagan esto, son ellos quienes que se ocupan de asuntos semánticos", reaccionó Peres.

El núcleo duro israelí

En medios de la oposición parlamentaria israelí, encabezada por el Partido nacionalista Likud, que preside el ex primer ministro Benjamín Netanyahu, se apoyaba una ruptura incluso con el presidente Abás porque "Abás y los islamistas radicales son una misma cosa".

El nuevo ejecutivo palestino "es un Gobierno de Hamas...Israel está en una trampa estratégica -explicó el jefe de la bancada del Likud, Guideón Sar-: entre los palestinos una mano sigue con el terrorismo y la otra exige concesiones negociando políticamente".