Alfredo Landa
Alfredo Landa en el festival de cine de Málaga. EFE / Rafael Díaz
Landa, galardonado con el Premio Especial Décimo Aniversario del Festival de Cine Español de Málaga en reconocimiento a toda su carrera, señaló en rueda de prensa que, para él, "la palabra grande de verdad es ser cómico".

"Creo que nací para ser cómico. En San Sebastián hice una función en el teatro, y cuando salí en el primer mutis y me aplaudieron, vi un destello, un relámpago que me inundó, y una voz me dijo: 'Tú tienes que ser cómico'. Se me quedó tan grabado que he sido cómico porque no habría sabido ser otra cosa", aseguró.

Entre los actores actuales no hay ninguno que se pueda considerar su sucesor, porque él ha puesto "en esta profesión mucha ilusión, y eso es el carburante que nos hace andar por la vida como Dios manda", dijo Landa, que se mostró orgulloso también de haber sido el símbolo del "macho ibérico".

"¿Pero hay más orgullo que ser el macho ibérico?... Representar a España es algo maravilloso, y uno se tiene que sentir orgulloso", afirmó.

Una retirada a tiempo

Ahora está ya retirado del cine, "pero con alegría, nada de frustración, resentimiento ni amargura", porque cree que "ha llegado el momento y una retirada a tiempo es una victoria", y en ningún caso será una retirada temporal.

¿Pero hay más orgullo que ser el macho ibérico?... Representar a España es algo maravilloso, y uno se tiene que sentir orgulloso

"Con todos mis respetos, no soy como Ortega Cano. Toda mi vida he sido serio, y me ha bastado un apretón de manos o una palabra dada para solucionar un contrato".

El actor navarro se va "con las gracias en el corazón" y piensa dedicarse "a no hacer nada, que es lo más bonito del mundo", por lo que advirtió a los directores de que su decisión es definitiva.

"Desde aquí le digo a Steven Spielberg y Martin Scorsese que no tienen nada que hacer y que hasta luego", bromeó Landa, que insistió en que "ahora viene San Perico de los Palotes y no me apea del burro".

Si le ha quedado algún papel por interpretar ha sido "el de vagabundo, que es la profesión más maravillosa del mundo, tener como techo las estrellas y como objetivo no hacer nada, y habría querido tener talento para transcribir ese personaje".

Falta de creatividad

Actualmente ve "en el mundo entero una absoluta falta de talento y de creatividad, no hay amor a la vida y a la gente que nos rodea, ni algo que nos enternezca y nos emocione".

Respecto a las nuevas generaciones de actores, admitió que las ve "mal", puesto que "una de las armas importantes del actor es el hablar, darle sentido a lo que dice, y ahora todo es hablar rápido sin que se les entienda, y hay algo totalmente desconocido que es la pausa, que es el arma letal".

Frente a su decisión firme de abandonar el cine, Landa no piensa dejar dos de sus aficiones, el mus y los cócteles, porque "eso sería imperdonable".

"Soy el que mejor juega al mus desde que se inventó y hago los mejores cócteles porque les pongo amor, que es un ingrediente que no le pone la gente. Cuando mezclo los ingredientes, pienso en lo feliz que vas a ser cuando te lo tomes..."