Juicio madre esparreguera
La imputada ha entrado en el juzgado con el rostro cubierto y acompañado por la Policia Nacional. (Guido Manuilo) GUIDO MANUILO/EFE
La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Martorell (Barcelona) mantuvo el jueves los cargos por un presunto delito de abandono a Amarilis C.A., de 34 años, la madre de Esparreguera que fue detenida la semana pasada por la Guardia Civil tras descubrirse que mantenía a sus hijas encerradas en casa .

Según informaron fuentes judiciales, la juez tomó declaración a la imputada, que continúa en libertad, y proseguirá la instrucción del caso con la declaración de diferentes testigos.

Dice que es falso

La madre declaró que es falso que tuviera encerrada a sus hijas
Amarilis C.A. declaró por espacio de una media hora ante la juez de Martorell. Según explicó su abogado, es "falso" que la mujer tuviera encerradas a sus hijas, de 10 y 13 años de edad, durante dos meses en su casa.

El abogado no quiso referirse al resto de circunstancias como los síntomas de desnutrición y las malas condiciones de higiene que presentaban las niñas al ser halladas por la Guardia Civil.

Comparecencia accidentada

La comparecencia de Amarilis C. A. en el juzgado de Martorell fue muy accidentada. Después de que la imputada no acudiera a la declaración fijada para el pasado martes, esta mañana se presentó en el juzgado a las 10.30 horas.

Al advertir la presencia de periodistas, la mujer les increpó y les advirtió de que les iba a denunciar si la grababan con las cámaras, y dio media vuelta marchándose de los juzgados.

La imputada retrasó su entrada al juzgado una hora y media por la presencia de periodistas
La imputada no volvió a las dependencias judiciales hasta una hora y media después, cuando se refugió en el despacho del médico forense, situado en el Juzgado número 2, para evitar a los periodistas.

Entró protegida

Finalmente, la mujer hizo el trayecto entre los juzgados 1 y 2 acompañada por tres guardias de seguridad y con el rostro tapado por su jersey.

A la salida de su declaración, Amarilis C. A. también cubrió su rostro hasta llegar al coche de su abogado y gritó a los periodistas: "Dejadme en paz, por favor, que bastante daño me habéis hecho ya".