El portavoz del gobierno marroquí, Nabil Benabdallah, ha anunciado la detención de 18 personas vinculadas al atentado contra un cibercafé en Casablanca el pasado domingo . Estos detenidos se suman a los nueve del miércoles .

Benabdallah también ha informado que el terrorista suicida era el encargado de adiestrar a un grupo de futuros terroristas para acciones suicidas, en su mayoría antiguos compañeros de prisión que también habían quedado en libertad tras beneficiarse de los indultos reales.

Los dos terroristas tenían como objetivo atentar en Casablanca
Los servicios de seguridad marroquíes han cursado una orden de busca y captura contra otros séis sospechosos más.

El atentado del domingo dejó cuatro heridos y un muerto, el propio suicida.

La detención del joven de 18 años que entró con él en el establecimiento está facilitando la investigación y propiciando las nuevas detenciones.

Las primeras líneas de investigación señalaban que los dos terroristas entraron en el cibercafé para obtener la información sobre su objetivo.

Los dos terroristas fueron sorprendidos por los dueños del local, que avisaron a la policía y los retuvieron echando el cierre, por lo que uno de los terroristas activó su cinturón explosivo . El segundo, herido, intentó huir de la zona tras desprenderse de su cinturón explosivo, pero fue detenido por la policía.

En cuanto a los objetivos de los atentados, el ministro marroquí señaló que se trataba de instituciones y centros económicos de Casablanca, la ciudad más poblada y capital económica de Marruecos.

Desmentido sobre la cantidad de productos químicos requisados

En días posteriores a las primeras detenciones, algunos periódicos marroquíes habían señalado que las autoridades se habían incautado hasta 200 kilogramos de productos convencionales con los que se podía fabricar explosivos.

La policía se ha requisado de productos que se pueden comprar en cualquier mercado local
El gobernador de la región de Casablanca, Mokhtar Bakkali, ha desmentido este extremo, asegurando que la mayoría de los productos eran de uso convencional como cerrillas, pilas o "algunas cantidades poco significativas de productos que se venden libremente en el mercado local"

En dicha operación se incautaron de "50 kilogramos de nitrato", usado normalmente como abono, pero con los que se puede fabricar explosivos caseros.

Los terroristas suicidas que cometieron los atentados de Casablanca el 16 de mayo de 2003, entre ellos contra la Casa de España, iban pertrechados con éste tipo de explosivos, debido al gran control sobre los arsenales que ejerce las autoridades marroquíes.

Del popular barrio de Sidi Moumen, donde se encontraba el cibercafé, también eran vecinos los terroristas que cometieron estos últimos atentados.