La Policía Nacional ha detenido a cuatro personas, la última la semana pasada, por la muerte del joyero José Manuel Mateo Redondo, que recibió cinco disparos cuando volvía a casa tras finalizar su trabajo, junto a la Gran Vía de Madrid, en septiembre del año pasado.

El empresario fallecido recibió cinco disparos cuando se resistió al asalto.
El homicidio se produjo el 26 de septiembre sobre las 20.20 horas, cuando una o varias personas dispararon al joyero mayorista, al parecer con intención de robarle, frente al número 13 de la calle Isabel la Católica.
Según informó hoy la Jefatura Superior de Policía de Madrid, el Grupo V de Homicidios inició entonces una investigación, que comenzó con las declaraciones de testigos y de los primeros agentes que llegaron al lugar de los hechos.

Según unos y otros, José Manuel Mateo Redondo había salido de su negocio de joyería, situado en la calle Silva, 2, y se dirigió a recoger su coche a un aparcamiento cercano con un maletín con documentos en una mano y una bolsa de viaje con joyas, valoradas en 60.000 euros, en la otra.
En la calle del parking le esperaba un Reanult Clio azul oscuro, ocupado por dos individuos, uno de ellos moreno y otro pelirrojo.
Hacia las 20.10 horas éste se alejó del vehículo, hacia Gran Vía, mientras el otro, más moreno de piel, se vistió un mono azul muy nuevo, una gorra oscura y gafas, al parecer graduadas.

Los testigos vieron al joven pelirrojo que, instantes después, conducía una potente motocicleta, subido a la acera de los impares de la calle del estacionamiento.

En ese momento, el desconocido vestido con mono azul se acercó por la espalda al representante de joyería y trató de arrebatarle el muestrario.

Le vació el cargador del arma.
El hombre opuso resistencia y su agresor disparó contra él cinco veces, hasta agotar la munición, y cuando terminó ésta golpeó al joyero con el arma en la cabeza.
Un testigo intentó reducir al agresor y ambos rodaron por el suelo, pero el asaltante consiguió soltarse y subir a la motocicleta donde le esperaba su cómplice, con el que huyó por la Gran Vía.

El coche que habían ocupado los delincuentes estaba denunciado como sustraído y llevaba placas de matrícula falsas, al igual que la motocicleta, que fue localizada después cerca de la calle Leganitos, donde la habían abandonado.
El estudio de las pistas y efectos recogidos en el lugar de los hechos condujo a los investigadores a la identificación de Carlos A. P., ciudadano argentino de 59 años, conocido como "Cachito", que ya poseía antecedentes.

Localizado su domicilio en una calle del distrito madrileño de Vallecas, fue detenido el 17 de noviembre pasado cerca de su domicilio y el juez ordenó más tarde su ingreso en prisión.
El autor material, detenido en Tenerife
Poco menos de un mes después, los agentes del Grupo V de Homicidios, con la colaboración del Grupo de Crimen Organizado de la comisaría de Playa de las Américas, de Tenerife, detuvieron a Kristian Fernando C. D. D., uruguayo de 32 años conocido como "Nando", acusado de ser el autor material de los disparos.

Nada más cometer el homicidio, abandonó Madrid y se trasladó al sur de Tenerife, donde tenía su residencia habitual. Carecía de antecedentes y se hallaba en situación irregular en España y también ingresó en prisión por orden judicial.
Para entonces, el Grupo V de Homicidios ya había logrado identificar al individuo que condujo la motocicleta en la que los delincuentes escaparon tras el asalto a José Manuel Mateo Redondo: Era Mario Alberto M. T., conocido como "Colo" o "el Colorao", argentino de 25 años, sin antecedentes.
Los investigadores localizaron su domicilio en el País Vasco, en Vitoria-Gasteiz, y descubrieron que pensaba escapar a Uruguay, vía Portugal.

Fue detenido el 8 de enero en la estación de RENFE de Vitoria, cuando iba con un hombre y una mujer y mostró pasaporte italiano a nombre de otra persona, aunque casi de inmediato reconoció su identidad verdadera y dijo saber el motivo de su detención. También ingresó en prisión por orden judicial.
El jefe, detenido en Marbella
Por último, a fines de la pasada semana, los agentes de Homicidios lograron la detención, en Marbella, del supuesto jefe de este grupo de delincuentes, implicado presuntamente en la muerte del joyero: Roberto C. N., de 60 años, de origen argentino pero nacionalizado español.

Tenía antecedentes policiales a causa de robo con fuerza, atentado, hurto y estafa, entre otros delitos, e ingresó en prisión por orden judicial.