El ex presidente del Gobierno José María Aznar alertó el miércoles, ante la petición de Al Qaeda de que se retiren las tropas de Afganistán, de que "si se cede, no debe sorprender que el próximo paso del chantaje de los terroristas sea la implantación de la ley islámica en una parte de nuestro territorio".

Los terroristas detectan la debilidad y golpean precisamente donde sus crímenes son más eficaces


"Y luego pedirán la retirada nuestra de nuestro propio territorio", añadió Aznar durante la presentación del libro del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES) 'Qué piensan los neocon españoles'.

En ese acto, el ex presidente del Gobierno catalogó el terrorismo como "el gran desafío brutal" de los "enemigos de la libertad" y recordó que "los terroristas se envalentonan ante la debilidad".

"Los terroristas detectan la debilidad y golpean precisamente donde sus crímenes son más eficaces", dijo el ex presidente, quien subrayó que "la inteligencia, la razón y la palabra" son las "pocas armas" con las que se cuenta para defender los valores de la libertad y la democracia.

Aznar recordó que España ha padecido los "zarpazos" del terrorismo durante mucho tiempo e insistió en que "la única manera de derrotarlo es la constancia, el uso de todas las armas del Estado de Derecho y la firmeza para no ceder nunca al chantaje".

"Sabíamos que si cedíamos, perdía la democracia y la libertad. Y que la debilidad sólo consigue alimentar y hacer más fuertes a los criminales. El apacigüamiento no funciona con los terroristas", manifestó.

"Soy un liberal clásico"

Aznar se refirió también al término "neoconservador" y afirmó que, "para decepción de muchos", él no lo es. "Para haber sido noeconservador es necesario provenir o haber militado en algún momento en las filas de la izquierda", aseguró, y continuó señalando que entre sus "muchos defectos está el de no haber sido nunca trostkista o maoísta", algo de lo que dijo no arrepentirse.

Para haber sido noeconservador es necesario provenir o haber militado en algún momento en las filas de la izquierda


En este sentido, el ex presidente del Gobierno se definió como "un liberal clásico", aunque consideró importante "saber qué es lo que piensan los neoconservadores" de España y de fuera de España.

Así, elogió la figura del ex presidente de EEUU Ronald Reagan, la ex Primera Ministra británica Margaret Thatcher o del Papa Juan Pablo II por saber transmitir "la fe en la libertad y la dignidad de todos".

Explicó que "hoy en día es imposible vivir aislado de lo que pasa en el mundo", por lo que (dijo) "es esencial desarrollar una política exterior activa y consistente", y añadió que "el requisito indispensable" para ello está en la "identidad nacional".

"No es concebible una política exterior que merezca tal nombre si no hay una nación fuerte que la sustente, que defienda sus intereses y promueva sus principios. Y no se puede aspirar a defender los intereses nacionales o los principios sobre los que se asienta una nación que vive en democracia como la española si ni siquiera se está seguro de su propia existencia", sentenció.

Así, aseguró que "la debilidad y las dudas sobre nuestro ser nacional no harán más que debilitar nuestra posición en el mundo" y auguró que "a la larga, nuestra libertad y nuestra prosperidad se verán afectadas".