La Policía asegura que al menos
Imagen del motor que propició el descarrilamiento de un tren (Com. de Madrid)
Alguien está cortando cables, sellando puertas, inutilizando dispositivos de arranque y colocando falsas bombas en el metro. A esa conclusión ha llegado la brigada Provincial de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional que, en un informe que se dio a conocer ayer, culpabiliza de estos actos a algún trabajador del metro o de sus contratas, con lo que se refuerza así la tesis planteada por la Comunidad.

Los sindicatos se desmarcaron ayer de los sabotajes e insistieron en que la Consería de Transportes, «además de poner en tela de juicio la integridad de los trabajadores, busca desviar la atención de las averías que acumulan las líneas 1, 3, 5 y 6 de metro».

El informe policial analiza  trece desperfectos detectados entre el 12 y el 26 de febrero. Todos afectaban a trenes de la serie 2000 que se hallaban en las cocheras de Canillejas y Laguna.

Pegamento en las puertas

Según la Policía, hubo tres tipos de sabotaje: el corte del cable del radio teléfono y la introducción de pegamento en los cierres de las puertas, que podían haberlos realizado cualquiera, y la manipulación de un pieza llamada ‘micro de hombre muerto’, un dispositivo de arranque de los trenes que sí requiere conocimientos técnicos. Esto unido a que las cocheras están  vigiladas hace suponer a la Policía que los autores sean trabajadores acreditados.

Ignacio Arribas, de CC OO, dijo ayer que quien realiza estos sabotajes «está haciendo un flaco favor a los empleados y a los usuarios». El portavoz de UGT, Teodoro Piñuela, exigió que la Policía «denuncie al culpable y no cree sospechas en todo el colectivo».

El informe policial, sin embargo, concluye que no se tienen sospechosos, pues es mucha la gente que tiene acceso a los trenes y no se sabe cuándo ocurrieron los sabotajes. La investigación sigue abierta, también en lo que respecta al falso artefacto explosivo detectado el pasado 20 de febrero en  la estación Tribunal.

Alta seguridad  en las cocheras

Los trabajadores ya han constatando el férreo control de las cocheras de Canillejas y de Laguna, donde se han detectado los presuntos sabotajes. «Antes podíamos pasar todo el grupo de operarios», cuenta de forma anónima el técnico de una contrata, «ahora sólo dejan pasar al especialista y previa llamada de autorización de nuestros jefes». La Consejería  ha anunciado más cámaras y otros cien vigilantes.

El descarrilamiento avería o sabotaje

Los sindicatos dicen que el descarrilamiento de la L-5 (que no consta en el informe policial) fue una avería y que Metro está cambiando los tornillos de todos los trenes 2000. La Consejería insiste en que se serró un tornillo.

Manifestación «más medios»

Unos 400 trabajadores del metro se concentraron ayer, antes de que se hiciera público el informe policial, para exigir que la empresa pida perdón a sus empleados por la acusación de sabotaje y exigir más medios.

Testigo de daños en las cocheras

«Estos sabotajes son toques de atención que dan algunos empleados de mantenimiento a la empresa para mostrar su exceso de trabajo, pero no entrañan peligro para los usuarios», dijo un trabajador a 20 minutos.