La conductora del atropello de Gª Morato irá a la cárcel
Los amigos de los fallecidos organizaron varios homenajes en 2005.
El Peugeot 306 que Rebeca A. A. conducía bebida por el paseo de Zorrilla se saltó el semáforo, que llevaba rojo al menos tres segundos, chocó con la furgoneta, que circulaba por García Morato, y ambos vehículos arrollaron a cinco peatones. Dos de ellos, Cristian y Sara, perdieron la vida.

Esto es lo que, según las pruebas y testimonios aportados en el juicio por este doble atropello mortal, ocurrió  a las 5.30 h del 22 de mayo de 2005 en el paseo de Zorrilla.
Con estos hechos probados, el Juzgado de lo Penal Número 3 ha impuesto una pena de tres años de prisión para Rebeca A. A., como culpable de un delito contra la seguridad del tráfico por conducir bebida, dos de homicidio y otros cuatro de lesiones por imprudencia grave. Esta pena es idéntica, en tiempo, a la impuesta al bailaor flamenco Farruquito, por atropellar a un peatón y darse a la fuga. Como él, con esta sentencia tendrá que ingresar en prisión. No obstante, el abogado de la condenada tiene previsto recurrir la decisión judicial, según anunció a Europa Press.

El repartidor, absuelto

El otro acusado, José Antonio O. R., que conducía una furgoneta de reparto de prensa y para el que se pedían dos años de cárcel, ha sido absuelto. El juzgado considera que no hay pruebas concluyentes de que circulara a 91 km/h.

A los padres de Cristian les corresponde una indemnización de 13.290 euros y 17.089 a su hermana. La familia de Sara ya había llegado a un acuerdo antes del juicio. Al conductor de la furgoneta, 44.897 euros y a los tres heridos 9.873, 20.499 y 8.164, respectivamente. También cobrarán del seguro el Ayuntamiento (13.655) por daños sufridos en la calle y dos taxistas que fueron golpeados.

«Sara y Cristian no volverán»

«En el juicio nadie se ha acordado de los muertos, sólo del grado de culpabilidad de los acusados. Parece que las víctimas de las carreteras son menos que otras». Así opinó la presidenta de la asociación Stop Accidentes, Charo Gutiérrez, tras conocer la sentencia. Lamenta que «en un año esté en la calle» mientras que «la pena para Cristian y Sara será de por vida, así como la de sus padres». El colectivo demandó más concienciación de la gravedad de la siniestralidad en las carreteras.