El Juzgado de Instrucción número 2 de Guadix (Granada) ha dictado un auto decretando el archivo de las diligencias previas seguidas a raíz de la muerte del joven jiennense Javier Joyanes, de 27 años de edad, que fue encontrado sin vida en una zanja en septiembre de 2008 tras asistir a la boda de un amigo en La Calahorra (Granada).

En declaraciones a Europa Press, la madre del joven fallecido, María Isabel Castilla Castro, ha criticado la decisión del juzgado, ya que, según ha aseverado, "no se ha investigado nada y todo lo que han ido solicitando hasta la fecha lo han desestimado", por lo que los padres han interpuesto un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Granada en contra del citado auto de archivo de las diligencias previas.

Y es que, como ha apuntado la familia, el archivo de la investigación se justifica en que "tras una extensa y ardua investigación practicada por el juzgado para el esclarecimiento de los hechos referidos, no existe ni una sola evidencia ni tan siquiera indicio alguno que apunte a la existencia de criminalidad que justifique la continuación del presente procedimiento penal".

A juicio de la madre, lo que ocurre es que "supuestamente quieren ocultar quién lo ha hecho", pues, según María Isabel, aquella noche en la que murió su hijo, "mientras estaban en el Cuartel de la Comandancia esperando a ver qué había pasado, se oyó el nombre de un cargo de la Guardia Civil que nunca más salió ni se habló". Es por ello que, "desde aquel momento, pensamos que no quieren que se sepa quién atropelló a Javier", ha apuntado.

Los padres han ironizado en cuanto a que "tan extensa y ardua" haya sido la investigación, ya que "hasta ahora aún se desconocen las incógnitas que ya motivaron el recurso de reforma contra el primer archivo de las actuaciones acordado mediante auto de fecha 6 de octubre de 2008". "Las investigación no ha sido ardua ni exhaustiva y siempre se ha llevado a cabo a instancias nuestras como acusación particular denegándose no sólo la mayor parte de las pruebas, sino además la más concluyente en cuanto a que permitiría conocer la verdad, esto es, una segunda autopsia", ha insistido la madre.

En este sentido, ha indicado que "incluso han llegado a presentar un total de tres informes forenses diferentes y la juez no los ha querido tener en cuenta". "Todo el mundo se puede equivocar, como ocurrió en el caso de los niños de Córdoba, y tenemos derecho a una segunda autopsia", ha añadido María Isabel, quien ha reivindicado "su derecho a conocer la verdad sobre la muerte de su hijo, a contradecir los dictámenes de la autopsia, a que se tenga en cuenta la opinión de otros forenses", así como "su derecho a una investigación independiente por un cuerpo no contaminado, como es la Policía Nacional", toda vez que ha reiterado que "la Guardia Civil no ha investigado".

Piden más pruebas

En el recurso de apelación, han solicitado nuevamente la exhumación del cadáver de Javier, dado el dictamen de los informes periciales de Luis Frontela Carreras, Vicente Hidalgo y Aurelio García Triviño, al tiempo que han reclamado que las médicos forenses que realizaron el informe inicial respondan al dictamen del médico legal y forense Vicente Herrero Hidalgo, que ha confrontado los informes forenses con los de los peritos Hernández Triviño y Frontela y determina que "todas las lesiones son producidas por un atropello", ante lo que solicitan que valoren el nivel de alcoholemia y la explicación de las lesiones, "ordenándose un careo entre ellos si fuera necesario".

Asimismo, han pedido la declaración de un testigo ocular del registro de la habitación del Hostal Manjón donde se alojaba aquella noche su hijo, que se practique la prueba testifical "ya acordada" de un compañero de mesa de Javier en la boda, así como la declaración de los moradores de las viviendas próximas a la rambla donde fue encontrado el cuerpo sin vida, y que también "estaba ya acordada".

De igual forma, en el recurso, ante el informe de Frontela de 24 de marzo de 2014, los padres han instado a las médicos forenses a que expliquen "cómo es posible que un suelo arenoso tenga entidad como para producir las fracturas que presentaba el cuerpo sin vida de Javier".

Así, reclaman también que se investigue la identidad de los asistentes a la boda y "qué vehículo tenían en aquellos momentos", puesto que han apuntado que "en la boda había un buen número de invitados que tienen relación con el cuerpo de la Guardia Civil, bien por pertenecer a él o por ser familiares, siendo este el caso de incluso el propio amigo de Javier con el que acudió a la celebración".

Por último, ha censurado que la investigación haya girado en torno a un "único sentido" relativo a la caída, así como han considerado que se ha puesto "en evidencia la poca fiabilidad y debilidad de la única prueba de todos los atestados de la Benemérita", que es la señal de resbalamiento.

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