Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en la localidad de Silla (Valencia) un grupo criminal de ciudadanos rumanos integrado por cinco personas dedicado a la trata y explotación sexual de mujeres de su misma nacionalidad en la vía pública.

Durante la operación policial se ha liberado a cuatro víctimas de la red y han sido detenidos cinco miembros de este grupo, entre ellos los máximos responsables de la explotación de las mujeres, según han informado fuentes del Ministerio del Interior

Las investigaciones comenzaron en Alzira (Valencia), el pasado mes de febrero, cuando una de las víctimas denunció ante la Policía Nacional a un clan de ciudadanos rumanos conocido como "los Salcianu".

La propuesta incluía repartir los beneficios a partes iguales pero le retiró su documentación y su cartilla bancaria En la denuncia, la mujer relató cómo había conocido a un compatriota en España y éste le había convencido para que ejerciera la prostitución en la vía pública, concretamente en la zona conocida como la "Pista de Silla". La propuesta incluía también repartir los beneficios a partes iguales y convivir en un mismo domicilio con otras personas.

Una vez aceptado el acuerdo, el proxeneta le retiró su documentación personal y la cartilla bancaria, comenzando así un calvario para la víctima puesto que el trato que había aceptado nunca se llegó a cumplir.

La mujer empezó a recibir amenazas de muerte y palizas si no hacía lo que él y su pareja sentimental le ordenaban o si no cumplía el horario impuesto por esta pareja para que ejerciera la prostitución.

Los agentes iniciaron una investigación para esclarecer el testimonio de la joven, llegando a descubrir que, recientemente, este mismo clan habría captado a otra mujer de origen rumano, que también había sido instruida para realizar las mismas actividades.

Registros domiciliarios

Durante la operación han sido detenidas cinco personas, todas ellas de nacionalidad rumana y miembros del mismo clan familiar, entre los que se encontraban los máximos responsables.

Se han realizado dos registros domiciliarios en los que se ha intervenido numerosa documentación relativa a la explotación sexual de las mujeres, que está siendo analizada por expertos policiales, varias armas blancas, ordenadores portátiles y otros soportes informáticos, así como numerosos relojes y gafas de sol que se sospecha pudieran proceder de hurtos.

Además, fueron liberadas tres mujeres más que estaban siendo explotadas sexualmente y que, al igual que la denunciante, se encontraban sometidas por el clan familiar.

La operación ha sido llevada a cabo por el Grupo VII de la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, la UCRIF de Valencia y la Brigada Local de Extranjería de Alzira (Valencia).

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