En 1990 el 22,6% de los trabajadores municipales eran mujeres; en 1995, el 26,5%, y en 2005, el 30,8%. La cifra está prácticamente estancada, según un estudio de CC OO.

Las áreas de Educación y Acción Social (en las que menos se cobra) están muy feminizadas, mientras que otras como Policía, Bomberos, Alcaldía o Urbanismo (mejor remuneradas) son prácticamente de los hombres. Esta es una de las causas de que el sueldo de una mujer sea más bajo que el de un trabajador del mismo grupo laboral.

El número de hombres en cargos de confianza duplica al de mujeres. A esto se une la dificultad de la trabajadora para ascender por la falta de tiempo para dedicar a formación y la menor antigüedad. CC OO pide acabar con la feminización o masculinización de determinadas áreas, con medidas como la reserva de cuotas para el género minoritario.