Sin embargo, es la Asociación de Criadores de Ovino y Caprino de Galicia (Ovica) la que se encarga de comprar los mastines (cada uno cuesta entre 200 y 300 euros) y prepararlos en un centro especializado de O Carballiño (Ourense).

Tras el período de adiestramiento los perros serán repartidos entre las 240 explotaciones ganaderas que pertenecen a Ovica y que cuentan con 45.000 cabezas de cabras y ovejas.

Estas dos especies son las más afectadas por los ataques de los lobos. Los 550 ejemplares contabilizados en Galicia perpetraron el pasado año un total de 782 incursiones en las que mataron a 690 ovejas, 36 cabras y 56 vacas.

Los afectados solicitaron ayudas a la Xunta por un importe de 52.000 euros, por lo que para este año la Consellería de Medio Ambiente ya ha ampliado la partida correspondiente a 60.000.