Después de que la semana pasada se hiciera público que más del 70% de los usuarios no utiliza las funciones multimedia de sus teléfonos móviles pero que, sin embargo tendrán que pagar un canon, Asimelec (Asociación Multisectorial de Empresas Españolas de Electrónica y comunicaciones) ha presentado un estudio elaborado por Sigma Dos en el que se detalla para qué utilizan los usuarios sus escáneres y equipos multifunción.

A su juicio, los resultados dejan patente lo desproporcionado de las exigencias de las Entidades de Gestión de Derechos de Autor, en este caso CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) en cuanto al actual canon digital.

Actualmente, el importe del canon digital en reprografía dispone que los compradores de dispositivos de impresión y reprografía pagarán en concepto de canon 9 euros por cada escáner y 15 euros por equipos multifunción.

stos importes suponen un porcentaje del 13% y 15% sobre el precio medio de estos equipos.

En el caso de las copiadoras, éstas tendrían un canon de 15 euros para aquellas de menos de 9 páginas por minuto, las que se usan mayoritariamente en los hogares.

Datos del estudio

El estudio acredita que en el 38% de los hogares españoles dispone de un equipo multifunción en estos momentos, lo que supone casi 5,4 millones de hogares.

En cuanto a tipología de documentos que se escanean, copian e imprimen, los principales serían documentos personales, 42% de los casos, trabajos académicos, 39,5%, material gráfico no incluido en libros, 29%, seguido de información de internet, documentación del hogar y correspondencia, con porcentajes del 20%, aproximadamente.

Entre las conclusiones de este estudio, destaca que sólo el 7% de las copias que se realizan usando estos dispositivos se puede catalogar como copia privada; y sólo el 7,5% de los hogares, reconoce haber hecho una copia total o parcial de un libro en el último año.

Canon en Europa

El canon por copia privada sobre los equipos multifuncionales en Europa tan sólo existe en Alemania, Austria, Bélgica y España. Por ello, Asimelec pretendía que la nueva ley de Propiedad Intelectual exonerase a estos equipos de dicho gravamen.