El expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, ha asegurado en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, donde ha declarado como testigo en el juicio al juez Elpidio José Silva, que el magistrado, que ordenó dos veces su ingreso en prisión, causó con sus actuaciones mucho daño a su persona, a su familia y a su prestigio. "He sufrido mucho el daño que ha hecho a mi familia, a mi prestigio", según ha explicado ante las preguntas del Fiscal.

El testimonio de Blesa ha estado plagado de interrupciones y discusiones entre el presidente del tribunal, el acusado, su exletrado —Cándido Conde-Pumpido , que renunció a la defensa hace dos días— y el Fiscal, que ha acusado al juez Silva de hacer "demagogia barata", mientras que el acusado le decía que no estaba "a la altura".

Todo el que tenga que decir algo que salga, pueden irse fuera todosEn un momento dado, el presidente del tribunal, Arturo Beltrán, ha expulsado de la sala a parte del público presente, preferentistas, después de que una mujer —a la que ha multado con 100 euros— profiriera gritos contra Blesa. "Todo el que tenga que decir algo que salga, pueden irse fuera todos", ha espetado el presidente a aquellos que han alzado la voz, añadiendo que en ese momento no se estaba "juzgando al señor Blesa. A ver si se dan cuenta".

"Me hallo en una situación de indefensión, quiero un abogado", ha repetido constantemente Silva durante la vista, mientras que su exabogado insistía, por su parte, en que quería abandonar la sala. Blesa, durante su interrogatorio por el fiscal, ha declarado que cuando el juez Silva lo llamó a declarar tenía "sospechas de que no se estaba actuando de manera imparcial" y ha llegado a decir: "Nos temíamos que iba a ocurrir lo que ocurrió".

Asimismo, ha explicado que tras su primer ingreso en la cárcel, un representante de Manos Limpias aseguró en televisión que "iba a volver a prisión sin fianza y se cumplió" y que el juez Silva "no ha cesado de aparecer en medios de comunicación hablando mal" de él, incluso acusándole de dedicarse "al tráfico de armas "junto a otros ilustres personajes". El expresidente de Caja Madrid ha renunciado a los daños y perjuicios en este procedimiento concreto, según ha hecho notar el fiscal.

"Si la mentira se aclara, deja de serlo"

Al comienzo de su comparecencia, Blesa ha afirmado que no tenía ningún tipo de "sentimiento" o "aberración" hacia el juez Silva, lo que ha desatado la reacción del acusado, que ha pedido al tribunal que deduzca testimonio por un delito de falso testimonio porque ha hecho manifestaciones públicas en su contra.

Por ello, Beltrán ha pedido una aclaración, a lo que Blesa ha respondido que cuando salió de la prisión de Soto del Real en junio pasado se limitó a comentar a los periodistas que "estaba deseando que todo se aclarase" y que "quería un juez imparcial que hasta ese momento no había tenido".

Lo único que pretendía es que no me dieran comida averiadaDespués, Silva manifestó a los medios de comunicación que si Blesa se "creía que esto era un restaurante y había un menú para elegir juez". "Lo único que pretendía es que no me dieran comida averiada", ha resaltado.

Nuevamente, las palabras de Blesa han provocado las críticas del acusado, pero Beltrán ha zanjado el debate asegurando: "Si la mentira se aclara, deja de ser mentira", motivo por el que ha asumido "el riesgo" de no aceptar la deducción de testimonio.

Así, ha comenzado el interrogatorio por parte del fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, al que Blesa ha ofrecido un accidentado relato debido a las interrupciones de como transcurrió la causa en la que Silva empezó a investigarle por la concesión de un crédito de 26,6 millones de euros al Grupo Marsans de Gerardo Díaz Ferrán.

La primera notificación de comparecencia la recibió en noviembre de 2012 para acudir al Juzgado como imputado el 5 de diciembre de ese año, día en el que, ha explicado, el juez no accedió a la petición de la acusación ejercida por Manos Limpias de enviarle a prisión por ser "notoriamente improcedente".

No ocurrió lo mismo, sin embargo, los días 16 de mayo y 5 de junio de 2013, cuando ordenó su ingreso en prisión, la primera bajo fianza de 2,5 millones -que pagó a la mañana siguiente- y la segunda de manera incondicional sin que se le devolviera esa fianza. Esa segunda vez, ha dicho, ya sabía que iba a volver a Soto del Real.

"Fraude de ley de libro"

Antes de la declaración de Blesa, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha vuelto a parar un nuevo intento del juez Silva de bloquear su juicio.

La tercera sesión ha comenzado con el alegato del letrado Conde-Pumpido para tratar de forzar al tribunal a aceptar la renuncia que presentó a última hora del lunes y con ello lograr posponer el juicio para después de las elecciones europeas, a la que su cliente concurrirá al frente de Movimiento Red.

La defensa del juez ha anunciado que pedía la abstención a una de las magistradas del tribunal, María TardónDado que el presidente de la sala ha frenado nuevamente esta intención, Conde-Pumpido ha anunciado que pedía la abstención a una de las magistradas del tribunal, María Tardón, ya que ha leído en la prensa que fue consejera de la Asamblea de Caja Madrid bajo la presidencia de Miguel Blesa.

Tras cinco minutos de receso, la magistrada ha explicado que este hecho es "público y notorio" pero que ella abandonó el cargo en abril de 2005, por lo que nunca ha tenido "relación directa ni indirecta" con la causa en la que Silva investigaba un préstamo concedido en 2008 a Marsans de 26,6 millones de euros, ni con esta.

Además, ha dicho que no tuvo ninguna relación con Blesa y que, por tanto, no iba abstenerse porque con ello también "podría incurrir en una falta disciplinaria por dilaciones indebidas". Previamente, el defensor había resaltado que se han producido "desaveniencias graves" que no le permiten ejercitar la "defensa real" y que permanecer vulnera este derecho constitucional y su "dignidad" profesional.

Sin embargo, el presidente de la Sala le ha aclarado que lo ocurrido hasta ahora "demuestra que el tribunal tenía razón", y es que pretendían desde el principio anular el juicio, bien en las cuestiones previas "o por cualquier otro medio". De hecho, ha recordado que cuando renunció el pasado lunes, Silva llegó a elogiar la labor de su defensor y que entendía que renunciara.

"Usted tiene que defender"

Al día siguiente, ha relatado Beltrán, volvieron a insistir en su planteamiento pero, ante una nueva negativa, requirieron un receso para preparar el interrogatorio al acusado porque solo estaban "preparados para una sola solución posible", la de la anulación, y no contaban con que la vista siguiera adelante.

"Su pensamiento de que no se siente defendido no tiene efectos procesales", ha dicho Beltrán a Silva para precisar a su abogado: "la decisión del tribunal sí tiene efectos procesales y usted tiene que defender". "Es un fraude de ley de libro", ha zanjado.

Además, ha recalcado que no hubo ninguna intención de amenazar al letrado cuando ayer le apercibió de que su conducta podría ser constitutiva de dos faltas disciplinarias y de un delito penal.

Por último, ha ironizado con la acusación que le ha lanzado Silva sobre que el tribunal ya tiene preparada la sentencia: "Es una cosa que no se puede pensar siquiera pero no hacemos caso, no nos enfadamos, no nos ofendemos; nos va en la paga, también nos pagan para aguantar esas impertinencias. Pero tenemos el deber de la tutela judicial efectiva".

Las palabras del presidente de la sala han provocado nuevamente la reacción de un miembro del público, que han comenzado a proferir gritos contra Miguel Blesa, que acudió temprano al tribunal, donde está previsto que declare como testigo. Por ello, el magistrado ha ordenado su expulsión mientras advertía al resto de que debían guardar las formas. "Más numeritos de plató, no", ha sentenciado.