Tras el fallecimiento de Antonio Morales, Junior el pasado 15 de abril es inevitable preguntarse qué pasará con la herencia entre sus tres hijos.

Antonio, Carmen y Shaila ya sufrieron conflictos familiares con la herencia de Rocío Durcal. Junior mantuvo una disputa judicial con sus hijos por la herencia de Rocíoy fue la hija menor, Shaila, la que medió entre su padre y sus hermanos. Finalmente, tras una larga batalla en los juzgados y gracias a la boda de Carmen Morales, la tensión familiar se relajó y Junior recuperó a sus hijos y sus nietos.

El periódico El Mundo ha desvelado que tras el fallecimiento de Rocío Dúrcal, Junior hizo inventario de los bienes que la artista había dejado a sus hijos. Además de la casa de Torrelodones, en la que ha estado viviendo hasta su último día el viudo de la cantante, contaban con un piso en México y un chalé en San Pedro de Alcántara, pero a Junior se le olvidó contar con el patrimonio familiar, que sus hijos descubrieron más tarde.

Este patrimonio estaba formado por cinco apartamentos en Miami, parte de una vivienda en Estepona, un piso y un adosado en México DF y dos parcelas en Marbella.

Estos bienes, valorados en cuatro millones y medio de euros, ya están repartidosEstos bienes, valorados en cuatro millones y medio de euros, ya están repartidos. La pareja de cantantes estaba casada con separación de bienes y cuando Rocío Durcal falleció, el 50% de las propiedades se repartió equitativamente entre los hijos y Junior.

El padre de familia después compró un local en Vicálvaro y otro en Lavapiés, que ahora serán propiedad de sus hijos, al igual que a casa de Torrelodones y el resto de propiedades que compartía con Marieta.

El periódico El Mundo ha informado que en 2011, Junior aseguró que había desheredado a sus dos hijos mayores y que todo lo que tuviera iría para Shaila y sus nietos, además había incluido una cláusula para que no pudiera entregarle nada a sus hermanos.

Una claúsula cuya aplicación es dudosa, tras la paz firmada en el seno familiar y el hecho de que la ley dictamina que cada hijo debe recibir la parte que le corresponde de la Herencia.