El Tribunal Supremo francés anuló ayer definitivamente el primer matrimonio homosexual celebrado en Francia por un alcalde en 2004, lo que cierra la puerta a la unión de personas del mismo sexo con la actual legislación del país.

"Según la ley francesa, el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer", señaló la sentencia del alto Tribunal.

Según la ley francesa, el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer

El Supremo rechazó así el recurso interpuesto contra la decisión del Tribunal de Apelación de Burdeos de anular la boda entre Stèphane Chapin y Bertrand Charpentier en el Ayuntamiento de Bègles (suroeste) el 5 de junio de 2004.

Es la tercera sentencia judicial en contra de los dos jóvenes que contrajeron matrimonio en una controvertida ceremonia celebrada por el líder ecologista y alcalde de Bègles, Noel Mamerre, que pretendía con este acto abrir el debate sobre este tipo de matrimonios.

El Tribunal de Gran Instancia de Gironda anuló la boda menos de dos meses después de su celebración, una decisión que fue confirmada en abril de 2005 en Apelación y que el Supremo convierte ahora en firme.

Los magistrados del Supremo aceptaron la petición del abogado general, que había solicitado que se confirmara la sentencia de Apelación al considerar que la reglamentación del matrimonio homosexual no corresponde a los jueces si no al poder legislativo.

Un tribunal anuló la boda menos de dos meses después de su celebración, decisión confirmada por el de Apelación y ahora el Supremo
La celebración del matrimonio de Bègles abrió en Francia el debate sobre la legalización de las uniones de personas del mismo sexo, pero también acarreó fuertes críticas a Mamerre, candidato ecologista a la Presidencia en 2002, que fue acusado de buscar notoriedad a costa de un acto que sabía que era ilícito.

Chapin y Charpentier se pasearon por todas las televisiones del país narrando su lucha.

Pero su estrella decayó cuando en octubre pasado fueron condenados por haber robado a una anciana para pagar los gastos de aquella boda, una acusación que ellos siempre rechazaron.