Autobús propulsado a gas
Autobús urbano que utiliza gas natural como combustible. GTRES

El sector del gas natural tiene en España un largo recorrido por delante. El desarrollo de esta energía ha sido relativamente reciente, fundamentalmente en los últimos 25 años, y todavía existen más de 17 millones de viviendas que no están conectadas a la red.

El índice de penetración del gas natural en España es del 28%, frente a la media del 60% de la Unión Europea. Francia (42%), Alemania (48%), Bélgica (80%), Italia (88%) y el Reino Unido (89%) nos llevan una gran ventaja. En la actualidad, el sector gasista representa el 0,5% del PIB de España y genera cerca de 150.000 puestos de trabajo, sumando directos, indirectos e inducidos.

El gas natural desempeña un papel destacado en la competitividad industrial, ya que es la palanca que utilizan empresas de todo tipo para ahorrar en su factura energética y para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. De hecho, pese a la crisis de los últimos años, el consumo industrial en 2012 y 2013 ha marcado niveles récord y representa el 64% del total.

21 provincias españolas disponen de estaciones públicas de suministro de gas natural, entre ellas Barcelona, Madrid, Valencia y SevillaEstos datos dan buena muestra de la competitividad de este combustible. Por ejemplo, una empresa mediana, con un consumo de 2.000 MWh/año, ahorra en torno a un 48% en su factura energética respecto al gasóleo. Muchos sectores industriales, como el azulejero, el del papel, el siderúrgico o el químico, tienen en el gas natural un aliado insustituible. Otros, como el sector de la alimentación, se han incorporado a este combustible durante los últimos años para mejorar su competitividad.

Por otro lado, el gas natural es la energía fósil que menos CO2 emite en su combustión. Si se compara con la biomasa (sin tener en cuenta el efecto neutro) y con el gasoil, sus emisiones de CO2 son un 47 y un 39% inferiores. En cuanto a las emisiones de óxidos de nitrógeno, las del gas natural son un 58% inferiores a las de la biomasa y un 40% inferiores a las del gasóleo. Y su eficiencia permite consumir menos energía para proporcionar el mismo confort.

Una energía para el siglo xxi

España continúa siendo uno de los países de Europa en los que menor penetración tiene esta energía. En nuestro país existen cerca de 7,5 millones de puntos de suministro, pero 17 millones de hogares aún no cuentan con servicio. Gas Natural Fenosa opera en 10 comunidades autónomas y da servicio a 5,17 millones de puntos de suministro. La previsión para 2014 es alcanzar los 5,24 millones de puntos de suministro, para lo que incrementará en más de 1.400 kilómetros su red.

Ventajas económicas y medioambientales

El aumento de la implantación del gas natural en España tiene efectos beneficiosos, tanto desde el punto de vista económico, como ambiental y de calidad de vida de los ciudadanos.

Energía competitiva:

  • Para los hogares, el gas natural es la energía más competitiva. Para una vivienda tipo de 90 metros cuadrados y un consumo de 8 MWh anuales, la opción más ventajosa es el gas natural, con un precio de entre 760 y 928 euros al año, según PwC.
  • Un hospital con un consumo de 10.000 MWh anuales pagaría una factura energética de 490.000 euros al año con gas natural, cerca de un 50% menos de lo que abonaría con otros combustibles.
  • Además de su precio competitivo, el coste del gas natural es muy estable y es la energía que ha tenido una menor oscilación en los últimos 10 años.

Respeto al medio ambiente:

  • Es la energía fósil que menos CO2 emite en su combustión. Si se compara con la biomasa (sin tener en cuenta el efecto neutro) y con el gasoil, sus emisiones son un 47 y un 39% inferiores.
  • En el entorno urbano (transporte y usos domésticos), contribuye a la mejora de la calidad del aire, ya que no emite partículas en su combustión.