Relajación
Relajación y buena respiración también resultan "medicinales". FORBES

La hipertensión es una de esas enfermedades silenciosas que cada vez se hace más sitio en los países desarrollados. En España se calcula que ya hay 14 millones de hipertensos, aunque un 14% ni lo sabe. La forma más fácil y habitual de bajar la presión sanguínea es mediante los fármacos.

El 32% de los que usaron relajación pudieron eliminar un medicamento antihipertensivoPero éstos tienen efectos secundarios y el proceso hasta dar con el tratamiento óptimo suele llevar un tiempo considerable. Por eso las técnicas de relajación corporal y mental son una buen aliado. Sólo suponen unos pocos minutos y utilizadas a diario pueden ayudar a reducir la presión sanguínea sistólica, la que indica la cifra más alta en la lectura de la tensión.

Un estudio del Instituto de Medicina Mente-Cuerpo Benson-Henry en el Hospital General de Massachusetts, afiliado a la Escuela de Medicina de Harvard (Estados Unidos) ha comparado una técnica de gestión del estrés llamada 'respuesta de relajación' con educación sobre los cambios en el estilo de vida como reducción de sodio (menos sal en las comidas), pérdida de peso y ejercicio.

Los autores descubrieron que la presión sanguínea disminuía más en el grupo de respuesta de relajación. Además, el 32% de los voluntarios en ese grupo pudieron eliminar un medicamento antihipertensivo y mantener bajo control su presión en comparación con el 14% del grupo de estilo de vida.

La respuesta de relajación, desarrollada por el doctor de Harvard Herbert Benson, ha mostrado reducir la tasa cardiaca, la presión sanguínea, la tasa de respiración y la tensión muscular. Así describen el procedimiento:

  1. Selecciona para centrarte una palabra (como 'uno' o 'paz'), una frase corta o una oración.
  2. Siéntate con tranquilidad en una posición cómoda y cierra los ojos.
  3. Relaja tus músculos, progresivamente desde los pies a las rodillas, muslos, abdomen y así hasta el cuello y la cara.
  4. Respira lentamente a través de la nariz y de forma silenciosa repite la palabra, frase u oración a ti mismo cuando exhales.
  5. Cuando otros pensamientos vengan a la mente, no te preocupes, sólo vuelve de nuevo tu atención a tu palabra, frase u oración.
  6. Realiza esto entre 10 a 20 minutos.
  7. Siéntate tranquilo durante un minuto o más y luego abre tus ojos.
  8. Practica la respuesta de relajación una o dos veces al día.

Sistólica y diastólica 
La presión sistólica se refiere a la presión de la sangre cuando el corazón late al bombearla y la presión diastólica a la presión de la sangre cuando el corazón descansa entre un latido y el siguiente.

La presión sanguínea normal es en el caso de la sistólica menor de 120 y menor de 80 para la diastólica; en la prehipertensión los valores son de entre 120-139 para la sistólica y entre 80-89 para la diastólica; cuando hay hipertensión los niveles de la sistólica son de 140 o por encima y de 90 o más para la diastólica.