Derribos en el poblado de El Gallinero.
Derribos en el poblado de El Gallinero. Javier Baeza

La piqueta ha echado abajo a primera hora de este miércoles cuatro infraviviendas en el núcleo chabolisa de El Gallinero, aunque podrían no ser los últimos ya que, como ha señalado el párroco de la San Carlos Borromeo, Javier Baeza, "hay dos órdenes judiciales más de derribo que no se han ejecutado".

Los derribos han afectado a tres familias y un joven, como ha explicado Baeza a Europa Press. Este último ha aceptado la ayuda ofrecida por el Samur Social al desear volver a su Rumanía natal. Las tres familias han rechazado la ayuda municipal y serán recolocadas por allegados.

Tengo la documentación que demuestra que esto se hizo a instancias del AyuntamientoLa Junta de Compensación, propietario de los terrenos, es la que solicitó los derribos, los cuales fueron autorizados por un juez.

La concejala socialista Carmen Sánchez Carazo ha lamentado que estos derribos tengan lugar justo un día después de que se celebrara el Día Internacional del Pueblo Gitano. "Es la manera que tiene el Ayuntamiento de Madrid de celebrarlo", ha dicho.

Y es que, en su opinión, detrás de los derribos está el Consistorio. Argumenta para ello que en diciembre, cuando se llevó a cabo el derribo de ocho chabolas, el Ayuntamiento negó tener algo que ver puesto que se trata de un privado el que lo pide pero Carazo asegura tener documentación que asegura lo contrario.

"El Consistorio promovió la orden del juez"

"Tengo la documentación que demuestra que esto que se hizo es a instancia del Ayuntamiento, que es el que ha promovido que el juez determine la orden de entrada y creo que esta vez no va a haber ordenes judiciales", señala la edil, destacando que en el caso de los derribos de diciembre, se echaron abajo ocho chabolas y sólo había orden judicial para dos.

También ha criticado que la alcaldesa, Ana Botella, se comprometió en una visita a voluntarios y organizaciones a reunirse con todos y elaborar "un plan para dar a estas personas que son dignas, humanas,  una salida social y poder ayudarlas" y este plan, dice, "no se ha hecho". A su juicio, Botella "tiene muy poca humanidad" y una "sociedad que no se ocupa de los más desfavorecidos es una sociedad muy poco humana".

Por su parte, el portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky, ha asegurado que los derribos no son más que "otra actuación" de un Gobierno municipal que es "bastante insensible e incapaz de aplicar políticas sociales y no exclusivamente urbanísticas o de derribo", unas políticas sociales que a su juicio serían "la fórmula para intentar mejorar la situación allí y solucionarlo".

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