Reproducción a escala real de un barco vikingo funerario expuesta en las naves de las Drassanes Reials del Museu Marítim de Barcelona.
Reproducción a escala real de un barco vikingo funerario expuesta en las naves de las Drassanes Reials del Museu Marítim de Barcelona. EFE

El Museu Marítim de Barcelona inaugura la primera exposición temporal de gran repercusión en una parte de las naves de las Drassanes reinaguradas a finales de 2013 tras un minucioso proceso de restauración. Los secretos e interioridades del pueblo vikingo se muestran en una exposición con más de 400 objetos originales de esta comunidad nórdica, muchos de los cuales de gran valor museístico y que se enseñan fuera de territorio escandinavo por primera vez, provenientes del Museo de Historia de Suecia.

Entre las joyas vikingas presentadas el pasado lunes y a disposición del público desde este martes y hasta el 28 de septiembre hay una reconstrucción a tamaño real del barco Gokstad utilizando la madera y los materiales de la época, así como las técnicas constructivas y herramientas del momento histórico.

Piedras sepulcrales

También sobresale un amuleto original del Dios Thor o una piedra sepulcral de la isla sueca de Gotland, de la que se conservan 3.000 entre Escandinavia e Islandia, y que tenían un papel de reivindicación territorial y de clan.

A menudo, el pueblo vikingo ha sido retratado en la literatura, el cine y la ópera como un grupo violento y sanguinario. Pero esta imagen dista bastante de la realidad vikinga, que vivió su apogeo entre los siglos VIIIy XII, tal y como el pasado lunes comentaba en la exposición (dividida en ocho ámbitos de conocimiento) Elvira Mata, la subdirectora del museo.

Los vikingos eran agricultores y granjeros
en su mayoría pacíficos
Mata indicó que «los vikingos eran eminentemente agricultores y granjeros en su mayoría pacíficos y que en su sociedad la mujer tenía poder e influencia, pudiéndose divorciar o participar en la guerra». Otro de los mitos que desmonta esta muestra es el de los cascos con cuernos, que fue un invento de 1876 para la ópera de Richard Wagner El anillo de los Nibelungos.

Usaban peines y 'piercings'

A diferencia de lo que dicta el imaginario colectivo, los vikingos eran personas aseadas que utilizaban peines (peinaban a los muertos), bastoncillos para los oídos e incluso piercings en los dientes, costumbre que estaba «de moda en la época».

Así lo reflejan diferentes crónicas anglosajonas. En los ritos funerarios utilizaban barcos que atestiguaban el marcado espíritu marinero de esta sociedad. El muerto era enterrado dentro e incinerado en él junto a objetos personales.

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