Un tripulante observa la maniobra de evasión de la ISS
Un tripulante de la Estación Espacial Internacional observa la maniobra de evasión para eludir los restos de un cohete Ariane. NASA

Los controladores de vuelo de la Estación Espacial Internacional se vieron obligados este jueves a realizar a cabo una maniobra de evasión para evitar colisionar con los restos de un cohete que flotaban en la órbita terrerestre.

La tripulación de seis hombres de la Expedición 39 fue informada de la maniobra, nunca estuvo en peligro y no tuvo que refugiarse en sus respectivos vehículos de retorno Soyuz, informó la NASA.

Para ganar altura se utilizaron los propulsores ISS Progress55 en el extremo de popa del módulo de servicio Zvezda durante 3 minutos y 40 segundos Decidiendo de una manera conservadora, los controladores de vuelo realizaron una maniobra de evasión de escombros predeterminada (PDAM) para elevar la altura de la Estación Espacial Internacional unos 800 metros y proporcionar un margen extra para evitar cualquier riesgo de colisión por la trayectoria orbital de un mecanismo de despliegue de carga útil gastado de un viejo cohete europeo Ariane 5.

La NASA y los controladores de vuelo rusos siguieron el Adaptador Sylda en los últimos días antes de decidir de forma conjunta llevar a cabo la maniobra, que utilizó los propulsores ISS Progress55 en el extremo de popa del módulo de servicio Zvezda durante 3 minutos y 40 segundos a las 23.42 hora española de este jueves, proporcionando una reignición para el laboratorio orbital.

La maniobra no tendrá ningún impacto en el próximo lanzamiento de un nuevo carguero ruso de reabastecimiento el 9 de abril desde el cosmódromo de Baikonur en Kazajistán, que llevará casi tres toneladas de suministros