La marcha, bajo el lema 'España por la libertad. No más cesiones a ETA', estuvo encabezada por el presidente del PP, Mariano Rajoy, que considera que el Gobierno ha cedido al chantaje de ETA al atenuar la pena a un etarra considerado de los más sanguinarios de la banda.

'Es el peaje que paga el Gobierno para poder negociar (con ETA)', dijo Rajoy al final de la marcha.

Un mar de banderas de España y pancartas y gritos de 'Zapatero dimisión' o 'Zapatero se rinde' inundaron el Paseo de la Castellana en la primera manifestación organizada por el principal partido de la oposición en esta legislatura.

Como en anteriores ocasiones, Comunidad de Madrid y Delegación del Gobierno discreparon en el número de participantes, siendo el dato de la primera de 2.125.000 y el de la segunda de 342.655, según datos recogidos por los medios.

Los asistentes, muchos de ellos trasladados a Madrid en centenares de autobuses, mostraron su pesar por la decisión sobre De Juana, cuya salud se resintió gravemente tras 114 días de una huelga de hambre a la que puso fin cuando la semana pasada recibió el segundo grado penitenciario.

De Juana inició en noviembre una huelga de hambre para protestar por una condena por amenazas que posteriormente fue rebajada por el Tribunal Supremo a tres años, lo que le hubiera obligado a permanecer en prisión durante año y medio más.

La marcha - a la que se sumaron 200 asociaciones y plataformas - se produjo después de que miles de personas, también convocadas por el Partido Popular, se concentraran en distintos puntos de España el viernes.

NO HAY MARCHA ATRÁS PARA EL GOBIERNO

El Gobierno dijo que respetaba el derecho de los ciudadanos a manifestarse pero añadió que se mantendrá firme ante una opción que tomó por motivos 'legales y humanitarios'.

'(Los dirigentes del PP) mienten y crispan en las manifestaciones con el uso y la proporción sectaria de los signos de todos y con la utilización del dolor de los demás', dijo el sábado la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

Durante toda la semana, dirigentes del PP e incluso el ex presidente José María Aznar han depositado flores en la Plaza de la República Dominicana, escenario de uno de los atentados en los que participó el etarra y que se cobró la vida de 12 guardias civiles.

De Juana Chaos se encuentra ingresado desde hace una semana en un hospital del País Vasco, adonde fue trasladado desde Madrid y de donde podrá salir cuando mejore su salud para cumplir en su casa los 18 meses de pena que aún le restan.

Tras meses de agrios enfrentamientos, la atenuación de la condena al etarra ha roto definitivamente el consenso de los dos principales partidos respecto a ETA, especialmente tras la ruptura de la tregua de nueve meses el pasado 30 de diciembre.

El pasado miércoles en el Senado, Zapatero recordó que durante los Gobiernos del PP 306 miembros de ETA fueron excarcelados anticipadamente y 21 salieron en libertad provisional por motivos de salud.

Los sondeos de opinión recogen que la mayoría de los españoles piensa que el Gobierno se ha equivocado respecto a De Juana, que ha cumplido 18 años entre rejas por 25 asesinatos cometidos en los años 80.

/Por Inmaculada Sanz/