Obiang, el dictador de Guinea Ecuatorial: una incómoda presencia en el funeral de Suárez

  • Su asistencia ha despertado las críticas ciudadanas y políticas.
  • Cuando se organiza un funeral de Estado, es el Gobierno quien invita a los países con representación diplomática en España y luego éstos deciden quién irá.
  • En el caso de Guinea Ecuatorial, fue Obiang quien quiso estar presente en Madrid.
  • La relación entre Obiang y Suárez no fue especialmente buena: cuando Obiang dio el golpe de Estado en 1979, Suárez era el jefe del Ejecutivo español.
  • En 1992, Suárez fue mediador en el proceso democrático de ese país, un asesoramiento que fracasó y del que Obiang llegó a decir que fue "defectuoso".
El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, a su llegada a la catedral de la Almudena, en Madrid, para asistir al funeral de Estado por el expresidente del Gobierno Adolfo Suárez.
El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, a su llegada a la catedral de la Almudena, en Madrid, para asistir al funeral de Estado por el expresidente del Gobierno Adolfo Suárez.
Paco Campos / EFE

La asistencia del dictador ecuatoguineano Teodoro Obiang al funeral de Estado del expresidente Adolfo Suárez ha despertado las críticas ciudadanas y de diversos sectores políticos. Algo parecido ocurrió con su última visita, en 2006, cuando se canceló un acto en el Congreso de los Diputados como consecuencia de la oposición manifestada entonces por varios grupos parlamentarios.

Antes de confirmar su presencia en el funeral, Obiang ya tenía programado un viaje a Bruselas para asistir los días 2 y 3 de abril a una serie de actos, también criticados por algunos grupos parlamentarios, que organiza el Instituto de Cervantes y la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

Sin embargo, el fallecimiento de Suárez ha hecho que excusara "formalmente" su asistencia a una de las conferencias de la UNED sobre el desarrollo en educación en Guinea Ecuatorial —la primera universidad que se abrió allí fue la UNED—. El motivo fue que Obiang había sido invitado al funeral de Suárez.

Cuando se organiza un funeral de Estado, el país que lo acoge —en este caso, España— se encarga de enviar una invitación a todos los países con representación diplomática en España para que asistan al acto. Posteriormente, corresponde al país invitado decidir quién encabeza la delegación. En el caso de Guinea Ecuatorial fue Obiang quien quiso estar presente en ese homenaje a Suárez.

Polémica en su anterior visita

La última vez que el presidente de Guinea Ecuatorial visitó Madrid fue en noviembre de 2006, cuando fue recibido por el rey y se entrevistó con el entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero y con Mariano Rajoy, que en aquel momento era el líder de la oposición.

En esa ocasión, Obiang suspendió una visita prevista al Congreso argumentando "motivos de agenda" después de que varios grupos parlamentarios expresaran su desacuerdo con su presencia en la Cámara Baja.

Ese mal recibimiento por parte de ciertos sectores políticos y de gran parte de la opinión pública española irritó a Obiang, quien tres años después admitió que su negativa a conceder visados para que la prensa española cubriera las legislativas ecuatoguineanas de 2008 fue una represalia por ese maltrato que la prensa española le dispensó en 2006.

La relación Suárez-Obiang

Teodoro Obiang llegó al poder en 1979 tras perpetrar un golpe de Estado militar que en agosto de 1982 sustituyó por un gobierno civil. Desde entonces, controla Guinea Ecuatorial tras ganar una y otra vez las elecciones presidenciales, a las que se ha presentado siempre como único candidato por el PDGE (Partido Democrático de Guinea Ecuatorial), fundado en 1986.

En paralelo a lo que ocurría en la antigua colonia española, Suárez accedía en 1976 a la presidencia del Gobierno en España tras la muerte de Franco y era elegido democráticamente un año más tarde, en los comicios de 1977. Cuando Obiang dio el golpe de Estado en Guinea Ecuatorial, Suárez era el jefe del Ejecutivo.

Durante el gobierno de Suárez, la cooperación española en ese país se efectuó con carácter asistencial sustitutorio hasta la firma del I Plan Marco de Cooperación en noviembre de 1985, que incluía una serie de programas de capacitación del personal autóctono. Por aquel entonces, los objetivos prioritarios eran la difusión de la cultura y la ayuda sanitaria a una población afectada de malaria en un 80%. No obstante, la ayuda económica que España aportó al régimen de Obiang hasta 1990 no sirvió para mejorar la situación financiera de Guinea Ecuatorial, en parte por la falta de experiencia de España en una tarea de este estilo, aunque también por los casos de corrupción y la ineficacia administrativa presente en ese país.

Años más tarde quedaría plasmado que la relación entre Suárez y Obiang no fue especialmente buena. En 1992, un año después de apartarse de la vida políca española, Suárez ejerció de asesor del proceso democrático en Guinea Ecuatorial, una mediación que fracasó con el rechazo del régimen de Obiang en 1993 a que Suárez siguiera trabajando por la transición en ese país. Incluso llegó a opinar en 1994 que la tarea realizada por el español había sido un "asesoramiento defectuoso".

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