Greg Daniels, guionista de 'Los Simpson': "La tele sale mejor si quien la hace se siente artista"

  • Greg Daniels, máximo responsable de la versión estadounidense de The Office, ha sido el invitado estrella del II Encuentro de guionistas con los medios.
  • El guionista se ha mostrado muy sorprendido por la gran duración de los capítulos de las series españolas, una extensión impensable en Estados Unidos.
  • Como ejemplo de buenos guiones, recomienda 'Sherlock' y 'True detective'.
Greg Daniels, guionista de Los Simpson, El rey de la colina y la versión estadounidense de The Office.
Greg Daniels, guionista de Los Simpson, El rey de la colina y la versión estadounidense de The Office.
Luis Camacho

Aunque su nombre no es muy popular en España, tras el ingenio y la simpatía de Greg Daniels se encuentran algunos de los más divertidos guiones de Los Simpson. Daniels, invitado estrella de Guionistas en serie (II Encuentro de guionistas con los medios), es además el máximo responsable de la adaptación estadounidense de la exitosa serie británica The Office y trabaja actualmente en Parks and Recreation, nominada a dos premios Globo de Oro y a ocho premios Emmy.

En su breve paso por Madrid, el guionista no ha dudado en manifestar su sorpresa por la gran duración de los capítulos de las series españolas, una longitud que a menudo supone un serio impedimento para la exportación de la ficción española a otros países. "¿Una comedia con un guión de 70 minutos? ¡Es de locos! Nunca he visto una serie española, pero me cuesta imaginar que eso pueda llegar a funcionar. Me canso sólo de pensar cuántas páginas tendría que escribir para un episodio", asegura Daniels.

La ubicación arbitraria de la publicidad durante la emisión de una serie también es un concepto muy alejado de la realidad del mercado estadounidense, donde "una de las claves de un buen guión es dividir las series en actos que encajen de forma lógica entre los cortes de publicidad".

Por otro lado, según el guionista, "en EE UU, las cadenas también pueden hacer cambios de programación a su antojo, pero saben que pueden confundir e irritar a la audiencia y que los datos van a bajar, así que al hacerlo son conscientes de que corren un alto riesgo".

En sus muchos años de experiencia —durante los que ha pasado por programas como Saturday Night Live (1987 -1990) y series como Seinfield o El rey de la colina—, Daniels ha aprendido muchos secretos sobre el arte de escribir para televisión. "Los ingredientes fundamentales para conseguir un gran guión son buenos personajes, sorpresas, algo de la vida que el espectador pueda percibir como real y algo que no haya visto nunca antes", asegura.

"No me gusta leer guiones en los que la única motivación de los personajes es de tipo sexual. Es un síntoma común en escritores principiantes", comenta Daniels, quien señala además las complicaciones de hacer buena comedia: "no es necesario un chiste en cada línea, mejor construir para una gran risa". Profundizando en esta idea, el escritor recurre a una metáfora muy gráfica: "Miguel Ángel decía que si, a la hora de esculpir, eliminas del material todo lo que no es tu escultura, al final obtienes la obra de arte que buscabas. En nuestro caso, si quitas todo lo que no es gracioso de un guión, lo que te queda será gracioso, aunque sólo sea una página". "Cortar, recortar y editar, esa es la clave", sentencia.

Pero, ¿tiene algo que ver un hombre del Renacimiento con un guionista del siglo XXI? "Sin querer sonar soberbio, prefiero sentirme artista que hombre de negocios que utiliza la televisión como intermediaria para obtener beneficios a través de la publicidad. La televisión sale mucho mejor cuando quien la hace se siente artista", relata.

Grandes series actuales

De la televisión actual, Daniels recomienda "The Mindy Project, una comedia muy diferente y divertida" en la que él tuvo la oportunidad de ejercer como director en un capítulo. Sin embargo, afirma que "por alguna razón, los guionistas de comedia ven mucho drama, quizá para abstraerse de su trabajo habitual". "Me gusta mucho Sherlock, la serie británica, complicada e interesante. Y también True Detective, que tiene mucho suspense y una gran calidad interpretativa", cuenta.

En cambio, no se moja cuando se le pregunta por una serie mala o un guión poco trabajado: "Después de muchos años de trabajo me he dado cuenta de que la gente vive sus gustos con mucha intensidad, así que no me atrevo a decir que algo no tiene calidad. Lo que tú piensas que es malo, otro lo adora. Me resisto a decir que una cosa es mala porque, probablemente, lo que sucede es que yo no soy capaz de percibir lo bueno de esa serie".

"En realidad, una serie que es mala nunca sobrevivirá, quizá porque no tendrá audiencia o quizá porque quienes la hacen se darán cuenta de que no hay calidad y la abandonarán", añade.

Sobre el pasado, Daniels no duda en sonreír al recordar su etapa en Los Simpson. "Mis mejores recuerdos de aquella época son con el equipo de guionistas. Nos burlábamos de todo y de todos", cuenta. "Recuerdo una vez que vinieron de la revista People a hacernos unas fotos. Todos los guionistas acordamos que íbamos a mantener nuestra dignidad, que no íbamos a dejar que los fotógrafos nos sacaran fotos ridículas. Nos engañaron. Consiguieron que nos hiciéramos fotos subidos en unas bicicletas antiguas, en poses rarísimas... Todo lo que acordamos que no íbamos a hacer, acabamos haciéndolo", rememora Daniels entre risas.

Orgulloso de su trabajo en televisión, el guionista concluye la breve entrevista señalando uno de los motivos por los que es más satisfactorio escribir para la pequeña pantalla que para el cine. "Entre cine y televisión, no hay mucha diferencia en lo que es el proceso en sí de escribir, pero sí que existe una gran diferencia en el poder y el estatus que tiene el guionista sobre el producto que está haciendo, mucho mayor en el caso de la tele", asevera.

"También es mayor su responsabilidad y su posibilidad de aprendizaje, ya que escribes algo y en seguida puedes ver cuál es el resultado, qué es lo que va bien y qué es lo que va mal, en una o dos semanas. Esto te permite aprender mucho de tus errores en un corto período de tiempo. En las películas pueden pasar años desde que se escribe el guión hasta que la película sale a la luz, así que también tienes un menor control y una menor responsabilidad sobre el producto final", finaliza Daniels, siempre con una voz segura y un tono didáctico que le hacen parecer el maestro que, por experiencia y conocimientos, podría ser.

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