"Sentí mucho dolor, pero volvería a saltar"
Daouda Burkina Faso, el joven de Mali que el martes se desgarró el brazo con las polémicas concertinas de la valla de Melilla. ÁNGEL CALLEJA

Un brazo abierto en canal desde el tríceps hasta la mitad del antebrazo y medio torso desnudo. La imagen, que evidenciaba por primera vez el efecto real de las concertinas instaladas en la valla de Melilla, tiene un protagonista.

Él es Daouda, un joven de 22 años originario de Burkina Faso. 20minutos le encontró este jueves en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), a donde fue trasladado tras ser operado de urgencia y guardar 24 horas de reposo. 

Daouda llegó a España recorriendo más de 3.000 kilómetrosAún conmocionado, le cuesta mirar la fotografía de su herida. El resto de los internos no pueden evitar una mueca de dolor al verla en la pantalla del teléfono móvil. "Sí, soy yo. Es mi brazo", confirma.

"Estaba arriba y me caí. Los hierros se me clavaron y me cortaron. Sentí mucho dolor", relata con voz queda. La sangre ya cubría su mano izquierda, lacerada por las cuchillas, pero eso no le había impedido trepar hasta lo más alto. Al caer, sin embargo su brazo derecho quedó enganchado a la defensa. Su propio peso hizo el resto. El golpe que luce en su frente es lo de menos. "Me dolía mucho, pero me daba igual. Estaba feliz por haber llegado a España", recuerda.

Daouda consiguió llegar al CETI. Allí le tomaron la foto. Los enfermeros de la Cruz Roja que le atendieron le derivaron al Hospital Comarcal. "Me trataron bien, muy bien", asegura. Los cirujanos, a los que está agradecido, le salvaron el brazo. Apenas puede moverlo. Los especialistas creen que perderá fuerza y movilidad, pero todo le da igual porque ha llegado a Europa tras recorrer más de 3.000 kilómetros y resistir todo el invierno a la intemperie en la provincia marroquí de Nador.

Destino: Italia

Su país, Burkina Faso, es una de las naciones más pobres del mundo. Naciones Unidas lo sitúa en el puesto 183 del ranking de desarrollo humano. El 84% de sus 16,4 millones de habitantes (dato de 2012) sufre distintos niveles de pobreza y la esperanza de vida es de apenas 56 años. Además, su situación fronteriza con Mali hace que esté recibiendo a miles de refugiados que huyen de la guerra, de acuerdo a la información facilitada por la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR). Este factor ha sido determinante para que la FAO (organización de la ONU para la alimentación) lo haya incluido en la lista de 33 países que requerían ayuda externa en 2013.

Vengo para trabajar, solo esoDaouda dejó allí a sus padres y a cuatro hermanos. Hasta este jueves, ellos no sabían lo que le había pasado: "He hablado con ellos. Están contentos porque estoy en España, pero preocupados por lo que me ha pasado".

Como Muhammad o Traoré, dos de sus compañeros de salto el pasado martes, no tiene dudas de que volvería a saltar. "Sí, volvería a hacerlo. Somos pobres, qué vamos a hacer".

Ahora, su destino es Italia, donde tiene parientes. "Quiero reunirme con ellos y trabajar para ayudar a mi familia. Vengo para trabajar, solo eso", insiste.

A partir de ahora, deberá permanecer en el CETI, a la espera de que las autoridades españolas decidan su traslado a un Centro de Internamiento de Inmigrantes (CIE) en la Península. A diferencia de los CETI, los CIE son de régimen cerrado. Si la Policía Nacional no lográ acreditar su procedencia, no podrá deportarlo, por lo que Daouda será libre.

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