Los policías de Alicante van a frecuentar los institutos para prevenir la violencia juvenil, que los expertos asocian siempre al absentismo escolar y a las malas compañías en las bandas callejeras.

La guía Policías en la escuela, del proyecto europeo Policías en la escuela, alumnos en la calle, editada por la Diputación y presentada ayer en Alicante, ofrece información a los agentes sobre varias experiencias piloto en institutos de Alicante en forma de charlas para los alumnos de 3º y 4º de ESO.

Así, en estos debates en los que los policías contaron con la colaboración de los profesores de la Asociación Timoneda, se quedaban un rato a solas con los chavales y aclaraban dudas sobre drogas, graffiti, educación vial o la conducción y el alcohol. Pero si hay que actuar, se coordinarán con profesores y personal de Bienestar Social.

Según las respuestas de más de 300 alumnos de los institutos de secundaria García Berlanga (Sant Joan) y Playa San Juan, una de las dudas más frecuentes es la diferencia entre consumo y tráfico de drogas, así como el porqué de los registros policiales en la vía pública.

Otros interrogantes son las consecuencias de ir en moto sin casco, hacer carreras en ciclomotor o conducir minimotos por las calles. Y piden más información sobre sexo.

En menor medida, les interesan los episodios de violencia policial, que principalmente dicen haber visto por la televisión, aunque algunos aseguran haberlos padecido.

Sin embargo, callan y miran hacia otro lado cuando se tratan el absentismo escolar o el acoso, tanto entre compañeros como el sexual o el cibernético. Los agentes suponen que por miedo a revelar problemas personales.

La presidenta de la Asociación Timoneda, María Dolores Planelles, cree que la presencia de un policía en los institutos es «muy buena», y recuerda que un centro de la Zona Norte ya cuenta con un agente fijo que «conoce a los alumnos» y realiza una buena «función preventiva».

Mimos para cruzar la calle

La asociación de madres y padres del colegio público San Fernando ha decidido tomar medidas para que sus hijos crucen la calle con seguridad. Hasta que el Ayuntamiento habilite un paso de cebra con badén y bandas sonoras para evitar la rápida circulación de los vehículos, varios animadores disfrazados de mimos acompañarán a los pequeños a la entrada y salida del colegio. Además, intentarán disuadir a los padres para que no aparquen en doble fila y no dificulten los accesos al centro. Comenzarán mañana a partir de las 8.45 h y 16.15 h, como medida de presión.