Los tradicionales puestos de venta y degustación de caracoles han comenzado ya a ocupar las calles de la ciudad. Este año, al igual que el anterior, el Ayuntamiento ha dado autorización a 18 personas para que instalen sus negocios por varios puntos de la capital. De hecho, muchos de los empresarios del caracol han comenzado ya a instalar sus casetas porque a partir del viernes están autorizados para servir las primeras tapas del año. Según el permiso municipal podrán dedicarse a este negocio desde esta fecha hasta el 8 de junio.

Los puestos autorizados, según informa el Ayuntamiento en una nota oficial, se localizan en la plaza Cristo de Gracia (junto a la iglesia); la avenida Ministerio de la Vivienda, avenida de Cervantes, s/n; avenida de Carlos III (esquina con la calle Arcos de la Frontera); plaza Vizconde de Miranda; calle Escultor Fernández Márquez (junto a Glorieta Cruz de Juárez); plaza de la Magdalena; calle Haza del Demonio (frente a la iglesia de Alcolea); avenida Gran Vía Parque; calle Badalona (esquina con carretera de Trassierra); calle Hernando de Magallanes (frente al cine); avenida de la Diputación; avenida de Granada (a la altura del edificio nº1); pasaje Pantoja (esquina con calle Virgen Milagrosa); calle Francisco de Toledo (junto a la carretera de Trassierra); calle Paco León (frente al nº 58); calle Isla Fuerteventura, 6 (Edificio Santa Isabel) y calle Periodista Eduardo Baro.

El 54% de los bares sirve tapas

Según un estudio de la Asociación Española de Helicicultura (nombre que recibe la cría del caracol en cautividad), el 54% de los establecimientos del sector de la hostelería sirven este producto. El informe sobre el mercado de este gasterópodo, para el que se han consultado a 242 negocios, señala que el consumo medio anual por bar es de 413 kilos.