Cámaras en Lavapiés
Cámara de vigilancia del Ayuntamiento de Madrid en la calle de Mesón de Paredes. Jorge París

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha lanzado este martes una propuesta, dirigida a la Delegación de Gobierno, para que aumente con 46 cámaras de videovigilancia más el corazón de la ciudad con la idea de ir hacia "una ampliación de la cobertura en la zona comercial uniendo las zonas actuales" para crear "un amplio entorno comercial y de ocio cubierto con circuito cerrado de televisión".

A las zonas actuales se une el comienzo de la calle Fuencarral, las calles Preciados, Carmen y Arenal así como Gran Vía desde Callao hasta la Plaza de España como continuación al tramo ya vigilado de Gran Vía desde la Red de San Luis a Callao. Completan esta cobertura la zona de Santo Domingo, Plaza de las Descalzas además del comienzo de la calle Princesa hasta la Plaza de los Cubos. El coste de instalación, con cargo al Ayuntamiento, será de aproximadamente 600.000 euros.

La primera edil ha presentado esta propuesta a las asociaciones de comerciantes del Centro en una comida organizada en los Jardines de Cecilio Rodríguez, en la que han estado presentes representantes de la Asociación de Empresarios Gran Vía y de la Federación Madrid Centro y la Asociación de Empresarios Gran Vía.

La seguridad es la piedra angular del crecimiento económicoTambién estaban la asociación de Vecinos, Comerciantes y amigos de la Plaza Mayor; el Foro Cívico; Triball; la asociación Montera; la asociación Plaza Mayor; la de Hosteleros de la Plaza Mayor; la de Comerciantes y Vecinos de Universidad; la de anticuarios del Rastro; Los Mostenses y APRECA.

La primera edil ha defendido que conseguir que vecinos y turistas se sientan seguros es la "piedra angular del crecimiento económico y de la prosperidad de la ciudad", lo que se une a que el fomento del turismo cultural y de compras "permitirá el crecimiento de la actividad comercial, de ocio y cultural, que dinamizará la ciudad y contribuirá a la salida de la crisis".

Menos delincuencia con las cámaras

Botella ha defendido las virtudes de la videovigilancia apostillando que las zonas del centro de Madrid que cuentan con 147 cámaras controladas por la Policía municipal --Plaza Mayor, Montera, Gran Vía, aledaños a la Plaza de Soledad Torres Acosta (Luna) y el barrio de Embajadores entorno a la Plaza de Lavapiés-- han registrado "una disminución de los índices delincuenciales superiores al resto y un aumento de la sensación de seguridad".  Desde el Consistorio destacan que en estas zonas las demandas de servicio de los policías han descendido un 10 por ciento con respecto al año anterior.

La propuesta lanzada es, en palabras de Botella, un "ambicioso plan de seguridad para el turismo de compras" que tiene como objetivo "incrementar los ingresos procedentes de la actividad de ocio y compras en Madrid permitiendo que pasear por las zonas comerciales del centro de la ciudad sea una actividad placentera que logre que todos los visitantes disfruten de las innumerables ofertas que los diferentes comercios, restaurantes, bares y centros culturales ponen a su disposición".

Después de la petición formal a Delegación de Gobierno, la propuesta tiene que pasar por la Comisión de Garantías de la Videovigilancia, formada por el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, el Fiscal Jefe de Madrid, un abogado del Estado y el presidente de la FMM. Es, finalmente, la Delegación de Gobierno la que autoriza la colocación. A finales de año podrían estar instaladas.

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