Joe Biden, en Varsovia
El primer ministro polaco, Donald Tusk (d), recibe al vicepresidente estadounidense, Joe Biden, a su llegada a Varsovia. PIETRUSZKA / EFE

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, afirmó este martes en Varsovia que la comunidad internacional "condena" la violación de la soberanía de Ucrania, y anunció futuras sanciones contra Rusia.

Biden, quien se reunió con el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, señaló que Estados Unidos considera que la actuación de Rusia en la península ucraniana de Crimea, de mayoría de habitantes rusos, supone una violación del derecho internacional.

"Estaremos hombro con hombro con Polonia y el resto de la comunidad internacional en la condena" de los hechos que han tenido lugar en Crimea, añadió.

La anexión rusa de Crimea no puede ser aceptada por la comunidad internacionalEl vicepresidente estadounidense recordó que "virtualmente todo el mundo" rechaza la legitimidad del referéndum del pasado domingo en Crimea, una votación que en la práctica sirvió para "allanar el camino" para la anexión a Rusia.

Por su parte Donald Tusk señaló que "la anexión rusa de Crimea no puede ser aceptada por la comunidad internacional, incluida Polonia", y alertó de que esto "cambia las fronteras y la situación geopolítica de esta región del mundo".

Las declaraciones de Biden y Tusk llegan justo después que el presidente ruso, Vladimir Putin, haya firmado el tratado de anexión de Crimea.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, también ha indicado que la comunidad internacional no reconocerá jamás "el intento de anexión" de Crimea a Rusia, que definió como "una amenaza a la paz" internacional y "claramente ilegal".

Por otra parte, el presidente de EE UU, Barack Obama, invitó este martes a los líderes del Grupo de los Siete (G7) a reunirse la semana próxima en La Haya para analizar la crisis en Ucrania y los próximos pasos a seguir.

Obama, que iniciará este domingo una gira por Europa, convocó a los líderes del G7, formado por EE UU, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y el Reino Unido, a reunirse paralelamente a la Cumbre de Seguridad Nuclear prevista en La Haya los días 24 y 25 de marzo, según detalló la Casa Blanca en un comunicado.

La reunión del bloque, que engloba a todos los miembros del G8 menos Rusia, "estará centrada en la situación de Ucrania y en nuevas medidas que el G7 puede tomar para responder a la evolución de los acontecimientos y apoyar a Ucrania", precisa el comunicado del portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Presidencia de EEUU, Caitlin Hayden.

En Europa se han producido numerosas reacciones respecto a la decisión de Vladimir Putin de abrir la puerta a la incorporación de la región ucraniana de Crimea a su territorio.

  • François Hollande: El presidente francés pidió una respuesta "fuerte y coordinada" de la Unión Europea. "Condeno esta decisión. Francia no reconoce ni los resultados del referéndum celebrado en Crimea el pasado día 16, ni la incorporación de esa región de Ucrania a Rusia", indicó el mandatario galo. Hollande consideró "ilegal" el referéndum, "tanto desde el punto de vista del derecho ucraniano como del internacional".

  • Angela Merkel: La canciller alemana insistió en la "ilegalidad" del referéndum de Crimea, al tiempo que afirmó que Rusia sigue siendo miembro del G8 y únicamente han quedado suspendidos los preparativos para la inicialmente prevista cumbre de Sochi.

  • David Cameron: El primer ministro británico dijo que impulsará más sanciones contra Rusia desde la Unión Europea al considerar "inaceptable" la ofensiva rusa para anexionarse Crimea. Cameron adelantó que utilizará la reunión del jueves para promover más medidas contra el Estado ruso. "Es completamente inaceptable el uso de la fuerza por Rusia para modificar fronteras, sobre la base de un farsa de referéndum llevado a cabo a punta de una pistola rusa", declaró el jefe del Gobierno británico. "El presidente Putin todavía puede elegir: tomar el camino de la rebaja o afrontar un mayor aislamiento y sanciones más estrictas", aseveró.

  • Durao Barroso: El presidente de la Comisión Europea ha comparecido junto con el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy. Ambos han defendido que "la Unión Europea no reconoce ni reconocerá la anexión de Crimea y Sebastopol a la Federación de Rusia" y que "la soberanía, la integridad territorial y la independencia de Ucrania tiene que ser respetada". Barroso y Van Rompuy han explicado que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE abordarán "la situación en Ucrania y la respuesta unida europea" en la cumbre que celebrarán los días 20 y 21 de marzo.