Algunas de las comunidades de vecinos que ya han adaptado su antena para la Televisión Digital Terrestre (TDT) deberán volver a rascarse el bolsillo para ver los canales que ofertan la Primera y La 2, después de que el pasado siete de febrero ambas pasaran a emitirse por el canal 57 en lugar de por el 25 en toda la provincia.

El problema está en aquellas comunidades que decidieron adaptar su antena a los canales que se veían en el momento de la instalación, y no a los futuros cambios como éste. En ellas, el antenista deberá volver para ampliar la capacidad del receptor.

El coste no está fijado porque depende de la instalación, pero sólo será gratuito para los que contaran con esta posibilidad y pusieran un receptor más potente. A ellos habrá que hacerles pequeños reajustes y volver a sintonizar la televisión en el nuevo canal de emisión. Las instalaciones posteriores al siete de febrero ya deberían incluir este cambio.