La Fundación Catedral de Santiago mantiene contactos con el Ministerio de Cultura y otros organismos con el objetivo de buscar financiación para una actuación de restauración en el cimborrio de la basílica, muy deteriorado por las filtraciones de agua, al tiempo que continúa con los trabajos en las torres, que se prevé concluir en primavera de 2015. Sin embargo, en la actualidad la entidad se encuentra "muy lejos" de conseguir fondos para la restauración de la fachada del Obradoiro.

Así lo ha apuntado este martes el director de la Fundación Catedral, Daniel Lorenzo, que, aunque ha dejado la puerta abierta a que se pueda producir la restauración de la fachada a continuación de las torres —haciendo que la estética de todo el conjunto del Obradoiro sea la misma—, por el momento no se cuenta con los fondos necesarios.

De hecho, Lorenzo ha explicado que "en el momento actual" la Catedral está "muy lejos" de conseguir el más de un millón de euros que se necesita para esta actuación y que se recaudan a través del Plan de Mecenazgo y de Amigos de la Catedral.

Este montante se sumaría a los 2,5 millones de euros ya comprometidos —el 77 por ciento por parte del Consorcio de Santiago— para la actuación sobre las torres. En la actualidad se trabaja en la torre norte y se prevé que en el verano puedan iniciarse las labores en la torre sur, con la idea de concluir los puntos más importantes de la actuación dentro de este año y finalizarla totalmente en primavera de 2015.

CIMBORRIO

Mientras se realizan las obras en las torres, la Fundación Catedral ya ha iniciado las conversaciones con el Ministerio de Cultura para presentar un proyecto de restauración del cimborrio de la basílica, que recibe "constantes filtraciones" de agua y corre "riesgo de caída" de elementos.

Aunque por el momento no hay nada comprometido para esta actuación, que costaría 995.000 euros, Daniel Lorenzo ha recordado que podría recibir fondos del 1% cultural y ha apuntado que los plazos que se manejen los marcará la consecución de financiación.

Sobre esta actuación, el arquitecto Javier Alonso de la Peña ha explicado que la cúpula central de la Catedral registra una "entrada de agua masiva", lo que, unido a varios puntos deteriorados, hace que la intervención sea necesaria.

Entre las deficiencias, el arquitecto ha señalado a la linterna superior, cuyos huecos fueron cerrados para evitar la entrada de lluvia, lo que impide la ventilación y eliminación de la humedad. Además, sobre la bóveda de crucería está instalada una falsa cubierta —también contra la lluvia— que a día de hoy es una "escombrera".

El arquitecto ha destacado la necesidad de retirar añadidos de hormigón en la estructura, restaurar las pinturas murales, sustituir la carpintería afectada por la humedad, impermeabilizar la zona, reparar grietas y reponer piezas perdidas, entre otros elementos.

Restauración de las torres

Javier Alonso de la Peña ha dado cuenta además de los trabajos que se están desarrollando en las torres y ha aprovechado para mencionar algunos de los puntos en los que se está interviniendo —actualmente en la torre norte y, posteriormente, en la sur—.

Entre las labores que se llevan a cabo, ha señalado la reparación y sustitución de elementos rotos o próximos a su rotura, limpieza e impermeabilización de paramentos y enlosados, revisión de la estabilidad de los elementos, apertura de huecos de ventanas cegados en su momento para evitar la lluvia, reposición de barandillas y enrejado de la fachada, reconstrucción de la escalera interior, restauración de conductos de ventilación o carpintería de ventanas.

Paralelamente, se está llevando a cabo un importante trabajo de retirada de hormigón en distintos puntos, instalado en los años 40 para asegurar algunos elementos y reparar grietas.

El arquitecto Javier Alonso ha revelado que la decisión de emplear hormigón en la reparación de elementos de la Catedral, "muy común" en la primera mitad del siglo XX, "aceleró el proceso de deterioro" de la basílica por varias vías.

En concreto, ha explicado, el hormigón impidió la evacuación de agua, alteró la estructura de las fábricas —haciendo que elementos móviles se quedasen fijos y se fracturasen posteriormente—, "mutiló" algunos elementos y "arrastró sales" en las filtraciones, deteriorando la piedra.

En opinión del arquitecto, la torre sur —cuya recuperación comenzará en verano— está en peor estado de conservación que la norte, aunque esta última está "muy reconstruida" empleando hormigón. "Una reconstrucción que deja bastante que desear", ha lamentado.

Además de los trabajos de restauración, los operarios y arquitectos están aprovechando las labores para realizar planos en detalle de los distintos elementos de la Catedral. Al mismo tiempo, monitorizarán la inclinación de la torre sur para conocer su "evolución". Según Javier Alonso, en estos trabajos se evidencia que las torres de la fachada de la basílica están "peor diseñadas" que otros puntos de la Catedral, como la Torre del Reloj.

Edificio claustral

Finalmente, Javier Alonso se ha referido a los trabajos de restauración llevados a cabo en la cubierta y la balconada del edificio claustral, promovido y financiado por la Fundación Catedral. La actuación ha costado algo más de 70.000 euros.

Entre las labores llevadas a cabo en esta área están el desmontaje y posterior montaje de todos los pináculos, recolocación de gárgolas y sustitución de una rota, limpieza de los conductos de evacuación de las gárgolas, recolocación de piezas movidas, limpieza de vegetación y suciedad, reposición de tejas rotas y saneamiento de juntas, entre otras labores.

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