Los ceniceros llegan a las calles: habrá 300 junto al bus, oficinas...
Estos depósitos irán clavados a paredes de edificios o a marquesinas.(Moncho Fuentes)
Las aceras coruñesas ya pueden empezar a despedirse de uno de sus principales enemigos: las colillas. La Concejalía de Medio Ambiente tiene en su poder los ceniceros para las calles y es probable que esta misma semana empiecen a instalarlos por toda la ciudad.

En una primera fase se colocarán 60, aunque la previsión es repartir más de 300 en esta primavera. La medida, que funciona ya en otras ciudades españolas como Bilbao, es toda una novedad en Galicia y, de hecho, A Coruña será la primera ciudad gallega en tener papeleras exclusivas para cigarrillos en la calle.

Cada uno de los aparatos costará 250 euros y estarán en lugares indiscutibles de reunión de fumadores: en las paradas de bus y  junto a edificios de oficinas o zonas comerciales.

Aunque, para dar ejemplo, el primero de los ceniceros se instalará a las puertas de la misma Concejalía de Medio Ambiente, en la calle Real.

Estos aparatos, que no miden más de 30 centímetros, llevan un pequeño orificio en su parte superior para apagar los cigarrillos. No serán como papeleras independientes, ya que quedarán anclados a las marquesinas, postes de paradas de bus o paredes de edificios.

Y en verano, playas limpias

La instalación de estos ceniceros en las calles no es la primera iniciativa que pone en marcha el Ayuntamiento para evitar la suciedad que dejan los cigarrillos. Desde hace dos años, la Concejalía de Medio Ambiente reparte en verano ceniceros portátiles en las playas de Orzán y Riazor para que la arena esté más limpia. Y es que, según los expertos, una única colilla puede contaminar 20 litros de agua de mar.